Estamos viendo, espeluznados, la dantesca situación que están sufriendo en Alemania, básicamente, como fruto de una catástrofe natural totalmente imprevisible, motivada por acontecimientos de fuerza mayor.

¡Y sigo esperando que el gobierno socialcomunista de España se decida a ayudarles!

A Dios gracias, nosotros tenemos la UME, Unidad Militar de Emergencias, altamente capacitada, y que ya ha intervenido en situaciones similares en terceros países.

Pero el gobierno no se decide a enviar parte de los efectivos allí, no todos, por supuesto, pues estamos en temporada de incendios, y necesitamos tener una buena parte de los efectivos desplegados en el territorio nacional, en previsión de lo que pueda suceder.

Si esta catástrofe hubiera sucedido en Nicaragua, Cuba, Venezuela o Corea del Norte, férreas dictaduras comunistas, ¿alguien duda de que al gobierno se le hubiera hecho el culo gaseosa para enviar a la UME a toda velocidad…?

Pero claro, Alemania es un país serio, un gran país, la locomotora de Europa y de la Unión Europea, que no son exactamente lo mismo…, y como el presidente del gobierno ni es serio, ni es previsible, ni es ahorrativo, sino manirroto, y encima no sabe gobernar, pues obviamente no va a ayudar a un socio de España, que encima no le cae bien (y presiento que él tampoco a ellos).

Las relaciones entre naciones deben de estar por encima de las personas, y de la misma forma que Franco siempre tuvo las mejores relaciones posibles con Cuba, pues distinguía entre el régimen comunista y las personas sometidas a su dictadura, España tiene que enviar ayuda urgentemente a Alemania, pues son nuestros socios, son nuestros amigos, y lo que es más importante, la necesitan.

Nada espero de Pedro Sánchez, nada bueno, quiero decir, pero por una sola vez debería actuar como presidente del gobierno de un gran país, llamado España, siempre solidario.

Y aunque las cosas no deben hacerse buscando agradecimiento alguno, sino por un simple cumplimiento del deber, estoy seguro de que esta ayuda mejoraría la imagen de Sánchez y de España en Europa y en el mundo entero.

¡Dios quiera que alguno de los mil doscientos asesores del gobierno, lea este artículo, y le pase una nota al Faraón!

(Asesores que, dicho sea de paso, nos cuestan unos cien mil euros por cabeza, entre sueldos, pagas extras y cotizaciones sociales).