El día 8 de marzo dicen que es el día internacional de la mujer; y mañana podría ser el día del algarrobo. ¡Joder, qué tonterías! ¡Feminazis al poder! La mujer está impune de todo mal y puede deshacerse del hombre sin pudor. Valientes desgraciadas e infelices están hechas algunas…

Y es que los medios de comunicación se ponen de forman repugnante días antes mediante campañas y publicidad, y noticias relacionadas con el tema. O concursos de televisión basados en la temática. Total, que cerré la comunicación con el exterior varios días antes del citado acontecimiento por tal de no escuchar la misma historia de siempre. Qué progres nos hemos vuelto. Como si el hombre fuera el culpable de todo. ¿Por qué no proponemos un día del hombre? Pues no. Porque tanta tontería es una cosa como la otra.

Quería esquivar toda influencia extraña sobre mis sentidos acerca del tema, pero no lo logré. Vi una fotografía en una red social en la que, dentro de una manifestación, una mujer de dudosa reputación sujetaba una pancarta que decía más o menos lo siguiente: “Necesitamos seguir teniendo subvenciones porque si no, nos toca trabajar”. Hay que joderse. Esta mujer podía sufrir una buena hostia, y retransmitida en televisión, para que así, a ella y a muchas se les acabara la tontería. Quizás ella, bueno, eso de quizás no, seguro, seguro que ha abandonado a sus hijos en cierto momento, y que ha arremetido a su marido con infidelidades y cuestiones de índole similar.

El descalabro mental actual de los individuos de nuestra querida patria es tan influyente que no somos algunos capaces de contrarrestar algo en el ambiente que nos movemos. Han creado una maraña infalible ante ataques de razón y lógica. Y sustentada bajo el amparo económico de las subvenciones y del gobierno, encuentra en cualquier eslabón social un lugar claro para atacar la conciencia humana de propios y extraños. Aunque por ahora a ellos no les ocurra, cuando “chocheen” se darán cuenta del tonto protagonizado por sus acciones en el pasado. Lo mismo les pasará a las niñas, que por tal de salir de la escuela y no estudiar, se pintan de morado y simbolizan la mayor dejación social: el tirarse al barro desde muy pequeñas y ser unas p… de mayores. Aunque, por desgracia, cada vez hay más personas que no maduran por muchas canas que peinen…