Asistimos como meros espectadores impasibles, al golpe de estado institucional que el gobierno socialcomunista de Pedro Sanchez y Pablo Iglesias, están cometiendo en nuestro país, con la colaboración de lo más granado de la anti España. Nos encontramos en lo que podríamos denominar la fase final del golpe de estado iniciado por Jose Luis Rodriguez Zapatero, cuando con su ley de memoria histórica del 2008, busquó la legitimidad de nuestra democracia, en la II República Española, criminalizando a los españoles que se sublevaron y cuyo grave delito que no perdona la izquierda, es la de no haberse dejado asesinar. La izquierda de este país, no ha estado sola en su propósito, conto con la ayuda inestimable de Jose Maria Aznar, que siendo presidente, o bien por ingenuidad o bien por maldad, condenó en sede parlamentaria el Alzamiento del 18 de Julio, condenó a sus padres y abuelos, condenó a la España que no se resignó a dejarse matar, y en sensu contrario, normalizó la persecución religiosa, los crímenes, las violaciones, la corrupción y la falta de libertad en la que degenero la II República. El Partido Popular se lo puso fácil al PSOE, al no oponerse a la ley de memoria histórica, se lo puso en bandeja, cuando teniendo mayoría absoluta, no la derogó, y se lo pusieron todavía más fácil a los socialistas, cuando el Jefe del estado estampo su firma, aceptando su propia deslegitimación.

Todo está listo para el cambio de régimen, todo preparado para el asalto final a nuestra libertad y a nuestra imperfecta democracia. La nueva ley de memoria democrática, cercena el debate y limita nuestra libertad de pensamiento,  el vicepresidente Iglesias no se esconde, y nos recuerda que ahora es el momento de marchar hacia una nueva república plurinacional, que reconozca el derecho de la autodeterminación, el mismo Iglesias, que en su calidad de vicepresidente y en el congreso de los diputados, amenaza a la oposición y les dice que jamás volverán a sentarse en el consejo de ministros. Probablemente Iglesias tenga razón. Los pasos que está dando el PSOE, van encaminados a perpetuarse en el poder. Solo ellos decidirán los que pueden optar al gobierno, e incluso quienes son los que pueden ser oposición. Han tomado las escuelas y las han convertido en centros de adoctrinamiento. Han volado la justicia de forma tan obscena, que la han convertido en una caricatura de si misma. Han elegido a sus compañeros de viajes, aquellos con los que se sienten cómodos. Modifican el código penal, para tapar la amnistía que concederán a los golpistas catalanes y les premiaran con indultos, en caso de ser necesario. Prohíben la asistencia del Jefe del Estado a la entrega de los despachos a los nuevos fiscales en Barcelona, como cesión y gesto de amistad hacia todos aquellos que desean romper España. Estamos ante la culminación del golpe de estado iniciado en el 2008, donde la tibieza y la cobardía del Partido Popular, ha sido un cooperador necesario que ha facilitado y acelerado en extremo, los intereses de los socialistas y su maléfico plan.

Nada de lo sucedido hasta el momento es casual o baladí, todo está pensando, todo es premeditado. Desde la supresión del servicio militar obligatorio, pasando por la imposición de leyes de ideología de género,  por leyes que limitan nuestra libertad de pensamiento, rehabilitando a criminales, asesinos y corruptos, tergiversando nuestra historia y vilipendiando a nuestros héroes y mártires, y terminando con la pésima gestión de una pandemia, a la que han convertido en una aliada de un valor inestimable, todos con miedo, todos embozados.

La izquierda es culpable de querer violentar la legalidad vigente, mientras algunos piensan que esto no puede estar pasando y que nada tiene que ver con ellos. Esto está sucediendo y aquellos que tienen la posibilidad de parar el golpe institucional que desde el gobierno se está dando al estado, serán los primeros perjudicados por su falta de reacción o su lentitud de reflejos, y su inacción nos conducirá a todos al desastre, la podredumbre, la miseria y la desaparición. No hay mas ciego que el que no quiere ver, y al igual que Calvo Sotelo no volvió a pronunciar palabra en sede parlamentaria, pues fue asesinado por militantes socialistas y fuerzas gubernamentales, es posible que el Partido Popular no vuelva jamás al gobierno.