Definiendo el ‘Racismo’ como una forma de xenofobia y supremacismo, se logra que un racista como yo se tuviera que declarar anti racista.

Eso demuestra la importancia de definir las cosas, concretarlas, y como el Sistema deformando las palabras consigue engañar a todos.

Una de las palabras actualmente utilizadas por el sistema para denigrar a los oponentes es ‘NEGACIONISMO”.

La prensa acusa de negacionismo el ‘negar el cambio climático’ o ‘negar la violencia contra las mujeres’, lo cual evidentemente deja en pésima posición al que pensara algo así.

Porque es un hecho claro y demostrable que estamos en un periodo de calentamiento global, iniciado hace unos 10.000 años, cuando todo el norte de Europa era un glaciar. Los periodos de glaciación y calentamiento se han sucedido varias veces en los últimos 100.000 años. Una prueba es que Groenlandia era (etimológicamente) un ‘país verde’ tras lo cual en la última glaciación dejó de serlo, y quizás en unos pocos miles de años vuelva a serlo.

Y es un hecho evidente que se producen un gran número de hechos violentos en las relaciones familiares, y normalmente en su enorme mayoría contra la mujer por ser más débil físicamente. De la misma forma que casi la totalidad de violaciones son contra mujeres.

Negar estos hechos es una muestra de torpeza mental increíble, puesto que son demostrables: Uno por la geología y los estudios del terreno que demuestran esos periodos de glaciaciones y calentamientos, y lo otro por mera estadística de delitos y actos demostrados.

Por tanto al asignar la palabra ‘negacionismo’ al que pone problemas a estos dos temas se les asigna una ‘negación’ de los hechos y no una opinión sobre algunas partes o cuestiones sobre esos hechos.

EL MAL LLAMADO ‘NEGACIONISMO’ EN EL TEMA CLIMÁTICO:

Es posible que algunos políticos o empresarios traten de ‘negar’ el cambio climático general, pero más a menudo lo que gente más razonable pone en duda es el grado de participación del hombre en ese cambio climático. Y las medidas a tomar al respecto.

Es un hecho probado que el hombre en los últimos 200 años ha producido una enorme y brutal destrucción de la Naturaleza, bosques, animales, selvas, mares, han sido arrasados por el hombre. Esto está probado y curiosamente no suele ser el tema del debate del ‘cambio climático’. A los grandes poderes financieros que apoyan el tema del cambio climático no les interesa la Naturaleza sino las inversiones necesarias para cuando el petróleo deje de ser la base energética del mundo. Por eso se preocupan mucho más del CO2 que de la masa vegetal o la diversidad animal. Requieren ayudas estatales inmensas para el paso del petróleo a energías renovables, cosa muy razonable, no solo ni principalmente por el cambio climático sino por la escasez futura de petróleo para toda la industria y movilidad de sus negocios.

La conservación y ampliación de grandes áreas verdes (selvas y bosques) es mucho más eficaz contra el CO2 que muchas medidas actuales que se reclaman a gritos por jóvenes manipulados por los medios de masas al servicio del dinero.

Nos hace ya sospechar que las grandes multinacionales apoyen con enormes medios las campañas anti cambio climático, pero nunca para la ampliación de selvas y bosques o especies animales. Sus intereses son tecnológicos y de futuro de negocio, no de amor a la Naturaleza.

También hace sospechar que JAMAS se mencione que el cambio climático es irreversible por el hombre, puede ralentizarse, pero no cambiar su sentido, que es algo fuera del control humano. En cambio está en las manos humanas ampliar las selvas y bosques o proteger a los animales en extinción, pero esas actividades no son rentables y más bien molestan a los negocios, aunque serían muy afectivas para eliminar CO2.

Así pues nos oponemos a la demagogia ‘climática’ actual, propagada por los medios en manos de los poderes económicos, pero no a la existencia clara de un cambio climático general. Hay que tomar medidas para evitar acelerar ese cambio climático, pero también para adecuarse a ese cambio irreversible en el futuro. El paso de energías del petróleo a otra menos contaminantes es un tema esencial pero que no va a parar el calentamiento general.

No es pues ‘negacionismo’ sino tomar una posición racional sobre la realidad climática y no ceder a la demagogia promovida por las multinacionales y sus intereses del ‘mercado verde’.

EL MAL LLAMADO ‘NEGACIONISMO’ EN LA VIOLENCIA DE ‘GÉNERO’

No creo que nadie niegue la realidad de esa violencia de hombres contra mujeres, tanto en el ámbito doméstico como en las violaciones, no hay negacionismo en este caso. Nadie lo niega.

Por tanto cuando se acusa de negacionsimo a alguien en ese tema hay que pensar en que se está realmente falsificando su posición por alguna razón distinta a la ‘negación’ que se indica.

En primer lugar está la histeria de imponer la palabra ‘Género’ en vez de ‘Sexo’, cambio que no es neutral sino político, intencionado, para destruir la realidad natural del sexo y convertirlo en algo ‘social’ que se puede asignar solo por un papel donde se indique el ‘género’.

La doctrina del Género es algo perfectamente planificado contra la mujer y el hombre, contra la familia y contra la Naturaleza. Se trata de hacer del sexo algo burocrático, no natural.

Pero este tema se escapa el objetivo de este texto, dejemos esa neurosis del ‘género’ para otro debate.

El problema de las Leyes sobre violencia machista (me niego a seguir con eso del género) tienen varios problemas, que son los que se cuestionan, no el hecho de su existencia ni la necesidad evidente de combatir esa lacra del machismo.

Veamos los problemas que llevan a que se asigne a alguien eso de negacionismo o incluso machismo:

1- La imposición de la igualdad de hombres y mujeres es el primer tema. Una cosa es que seamos de igual dignidad o derechos y otra querer anular las diferencias entre sexos. La manía igualitaria pretende negar la feminidad y la masculinidad, y convertir ambos temas naturales en feminismo y machismo (temas sociales, no naturales).

2- El hecho ‘lamentable’ para el Sistema de que la mujer sea la que debe gestar y dar a luz los hijos es un fastidio para el Sistema igualitario.

Los problemas que genera la maternidad en el tema laboral deberían solucionarse por el Estado protector de la maternidad, no por medio de des-fomentar la maternidad o dejar las soluciones en el marco del Mercado.

Un ejemplo: Se quiere obligar al hombre a tomar vacaciones para cuidar al hijo tras el nacimiento, un tiempo igual al de la madre. Eso es una imposición igualitaria, no siempre deseada por la propia madre, pero en todo caso debería ser solo una opción. La solución real es que el Estado pague al empresario el coste del tiempo que el cuidado del hijo exige. Si es la madre o el padre es algo que deben decidir ellos, no obligar el Estado a una igualdad no deseada. Si la madre prefiere ser ella, pues perfecto, sino debe ser el padre obligado en ese caso, pero de todas formas el empresario no tendrá pérdidas por ello.

En realidad se denigra a la mujer que quiere tener 5 hijos, pero no a la que quiere ser modelo de sostenes sin hijos. La Madre es un problema de desigualdad para el sistema. Todos a ser solo empleados, productores, etc… solo ganar dinero es algo importante.

3- Curiosamente esa igualdad no se aplica cuando se trata de la violencia. Una mujer que agrede al hombre es considerada algo distinto que al revés. Hay muchos menos casos, desde luego, pero ante la Ley debería ser todo violencia de sexo.

La histeria legal en estos casos ha sido tal que ahora hay una tendencia en los divorcios (muchos hay) en alegar violencia del hombre para lograr las mejores condiciones. No son un caso aislado, he hablado con abogados que indican como incluso fomentan esas denuncias antes de pedir el divorcio.

4- La llamada ‘discriminación positiva’ que es como llamar ‘el crimen positivo’, pues si discriminar es un delito, eso de un ‘delito positivo’ es jocoso.

Hay que eliminar toda fuente de perjuicio para la mujer, pero nunca dar algo sin merecerlo solo por ser de un sexo o una raza. El mérito es lo único que vale.

Si hay pocas mujeres ingenieros se ponen locas las feministas y quieren que se regalen notas o dinero a las que lo quieran ser, pero si hay pocos hombres en abogacía o farmacia no pasa nada.

Discriminar positivamente a la mujer es un insulto para ellas. Yo me sentiría muy insultado si se dieran puestos hombre sin merecerlo, solo por su sexo.

No se llama discriminación positiva a dar puestos de trabajo a personas con discapacidades, pues en ese caso se aceptan sus problemas naturales. Pero si se hace con las mujeres o negros ¿es que se aceptan sus problemas naturales?. Vaya insulto.

5- Se llama hoy machismo al mero reconocimiento de las diferencias entre sexos. Cuando debería ser solo en el caso de asignar una supremacía o una fobia a uno de los sexos.

Hoy haces un chiste sobre los hombres y no pasa nada, pero si lo haces sobre la mujer te consideran machista, aunque sea un chiste, puro humor.

Hay un enloquecimiento feminista, no veo a hombres desnudos pintándose reclamaciones en el pecho. Esa falta de estilo es claramente una neurosis feminista. Se debe protestar si realmente hay una injusticia, pero no a base de sexo extravagante.

EL NEGACIONISMO EN LA HISTORIA

No podría terminarse este tema del ‘negacionismo’ sin hablar del uso de esta palabra para los que ponen en duda la versión oficial de los vencedores de la segunda guerra mundial.

Quieren asignarles la idea de que NIEGAN todo. Y no es así.

Quien negara que hubo campos de concentración y muchos muertos, injusticias y crímenes sería un negacionista, pero eso no lo hace nadie, por eso nos llamamos REVISIONISTAS, revisamos la versión oficial, no toda sino lo que es falso.

Por eso el sistema no gusta el nombre de revisionista y trata de imponer el de ‘negacionista’.

Es la misma táctica repugnante que hemos denunciado.