Primero por lo que supone apoyar el estado de alarma, de lo que ahora hablaremos, y segundo por lo que demuestra el respaldar al presidente del gobierno actual que si en España hubiera un mínimo de justicia, debería estar en prisión ya desde antes de la pandemia por sus múltiples felonías llevadas a cabo, y que tras su actitud criminal con todo lo relacionado con el corona virus la cadena perpetua le sería benévola.

Pero centrándonos en lo que supone apoyar el Estado de Excepción travestido de Estado de Alarma que padecemos en España desde hace ya dos meses, y lo que queda, hay que manifestar claramente los motivos por los que el gobierno del frente popular quiere prolongarlo. Y Ciudadanos, liderada hoy por la chica de los recados de Bilderberg, y hasta hace poco por el botones del Nuevo Orden Mundial, con su voto a favor al Estado de Mazmorra ha dado un cheque en blanco, entre otras cosas, a tres aspectos esenciales que Sánchez y sus cómplices tienen como pilares fundamentales en su obsesión por prolongar el Estado de Alarma.

Primero. El Estado de Alarma hoy suponer prolongar la imposición de la dictadura frente populista que lleva dos meses, y lo que nos queda, robándonos a los españoles libertad de movimientos, libertad de opinión, libertad de ir a trabajar, libertad de expresión, libertad de manifestación, libertad de comunicación, libertad de culto (salvo que seas musulmán), libertad de ver y estar con nuestros familiares y amigos, libertad de acudir a viviendas y locales que son nuestros, libertad de atender a nuestros enfermos, libertad de enterrar a nuestros muertos, libertad de acceso a la información…

Segundo. El Estado de Alarma hoy supone aprobar leyes y medidas sin discusión parlamentaria para que el gobierno y sus cómplices se perpetúen en el poder y hacer nombramientos de personajes siniestros con la etiqueta de expertos que están ahí para anclar su dictadura marxista y separatista. Y, a la vez, para tomar medidas como la puesta en libertad de terroristas y golpistas separatistas que se están llevando a cabo estos días y de los que apenas se habla. Además de tapar los escándalos de corrupción y nepotismos que se están ocultando.

Y tercero. El estado de alarma supone dejar enfriar hasta que se congele la justa indignación del pueblo español que quiere que se haga justicia por la criminal gestión del gobierno frentepopulista que ha dejado decenas de miles de muertos, más de 26.000 según el gobierno central y más de 40.000 según cifras oficiales de las comunidades autónomas, está dejando una nación destrozada en lo social, lo económico, lo anímico, la falta de libertades…y todo bajo un manto de mentira y manipulación muy similar al que utilizaba la Unión Soviética en media Europa, esa media Europa entregada en bandeja por los liberales hace 75 años para que fuera masacrada por el comunismo, y que muchos estos días celebran.

Y quieren que se enfríe esta indignación porque el gobierno y sus cómplices saben que el tratamiento que han hecho de la crisis desde primeros de año hasta hoy les llevaría a la cárcel, eso si salieran vivos de ésta.

Pero resulta asombroso que algunos a día de hoy les sorprenda la actitud de Ciudadanos, un partido precisamente creado por el sistema para esto, para apoyar a PSOE o a PP según le dicten sus amos para destruir España. Lo mismo apoyan a un gobierno corrupto de un color que al de enfrente, a unos mentirosos que a los otros, a los traidores de Ferraz que a los traidores de Génova.

Ciudadanos, recordémoslo, es un partido paradigmático de este sistema, apoya el aborto, el estado de las autonomías, la inmigración-invasión, la ley de Memoria Histórica, la eutanasia, la sumisión y pérdida de soberanía ante la Unión Europea, los vientres de alquiler, el antifascismo recalcitrante, el ultraliberalismo económico, el feminismo de “nos va la vida en ello”, la dictadura LGTBI…Eso y mucho más es Ciudadanos, una baza más del régimen como Podemos o Vox hoy, o como en su día UCD, CDS o UPyD para Engañar incautos y reconducir situaciones cuando el cabreo del pueblo busca soluciones a problemas que genera el sistema, y ese sistema se encarga de que ese cabreo justificado se quede en opciones dentro del sistema, opciones moldeables, controladas que sube a los altares democráticos o deja caer según convenga. Hoy a Ciudadanos, como a otros en su día, le toca tener protagonismo y mañana volverá al ostracismo hasta su desaparición cuando ya no sea útil.