Señores, no me refiero, en este caso, a la frase de aquel Enrique de Borbón aspirante al trono de Francia que para ponerse la Corona tuvo que renunciar a su Protestantismo y convertirse al Catolicismo… no, me refiero al consejo que (según me dice mi “garganta profunda”) Iván Redondo, el gran “gurú” de la Moncloa le dio esta mañana al señor Presidente, el gran Jefe al salir para la Sesión de Control de los miércoles en el Congreso de los Diputados.

  • ---Pedro, ya sabes, París bien vale una misa… tú te tapas los oídos y que digan lo que quieran, por más que te digan perro judío, traidor, cabrón, hijodeputa,… todo eso que tú ya sabes… tú a lo tuyo y si te atacan, ataca, nunca te defiendas, solo se defienden los perdedores.

Y ya sabes A CUALQUIER PRECIO EL PODER JAMÁS ES CARO.

Y eso hizo como un disciplinado soldado del marketing: ver, oír, escuchar, sonreír, callar y decir lo del monje: por aquí no ha pasado nadie.

Pues, bien sabe él (en este caso, ellos que no hay que olvidar el “chollo” que ha encontrado el “gurú” Redondo) que lo importante es la Moncloa, seguir en la Moncloa, no solo hasta el 23 sino hasta el 50… y lo podrá ser si sigue al frente del PP el pardillo y cobardica señor Casado.