Un musulmán asesina a cuchilladas al diputado conservador británico David Amess, durante el transcurso de un acto electoral en la iglesia metodista de Belfairs, el pasado viernes día 15. David Amess era un católico coherente con su fe en la vida pública y un firme partidario del Brexit. Tenía 69 años y era padre de cinco hijos. El ataque ocurrió sobre las 12 horas de Reino Unido, y aunque el crimen no ofrecía la mas mínima duda de que se trataba de un atentado terrorista vinculado al extremismo islámico, la prensa y los medios de manipulación de masas, intentaron tergiversar el crimen, difuminándolo con vagas teorías y prestando más atención a la ideología del asesinado, que a las motivaciones del asesino. Panfletos como La Vanguardia o el Diario Público, hacían malabarismos para ocultar el atentado terrorista, poniendo el acento en que la víctima era partidaria de la pena de muerte, estaba en contra del aborto y del matrimonio homosexual y era un católico practicante. Tal y como trataban la información, daban a entender que David Amess se había buscado su propia muerte, prácticamente él era el responsable de su crimen, para renglón seguido, contarnos la historia de otros diputados británicos asesinados hace unos años en parecidas circunstancias y restando importancia a este crimen, para concedérselo a los anteriores.

Me avergüenzan estos miserables que ocultan y manipulan la información, para que la realidad no les arruine el relato. No está bien visto “criminalizar” a otras religiones que no sean la católica, no es políticamente correcto, culpar a un musulmán del crimen cometido, la realidad les estropea la historia. Esos mierdas que se ocultan tras los nombres de indignas cabeceras de periódicos, que hacen que muchos nos avergoncemos del periodismo, les hubiera encantado que el autor del crimen fuera un tarado que ellos consideren de extrema derecha, para de esta manera pedir la ilegalización de formaciones políticas en auge.

El autor del crimen es un joven de origen somalí de 25 años, con una más que probable  motivación vinculada al extremismo islamista. Europa tiene un serio problema que no quiere reconocer, es más, me atrevería a afirmar que no solo no quiere reconocer, sino que además tapa, protege y alienta. Estamos siendo invadidos por una cultura, una religión y unos usos y costumbres que son incompatibles con occidente. Lejos de querer ver que tenemos un grave problema, actuamos como si esto fueran hechos aislados, les restamos importancia y nos culpabilizan al resto de ser poco comprensivos con los invasores a los que se dan todo tipo de ayudas y subvenciones. La Unión Europea no protege a sus ciudadanos, la gran mayoría de los gobiernos se han dejado arrastrar por lo políticamente correcto, y en lugar de poner freno a esta escalada, se inventan la amenaza del creciente aumento del “fascismo”.

Con los insultos que dirigen todos estos mamarrachos a los que no estamos dispuestos a permanecer silentes ante tanta cobardía, justifican el crimen de David Amess, pues dado el tratamiento informativo que del caso se estaba realizando, la víctima cumple todos los requisitos del buen progre para ser tildado de “fascista”, lo que vendría a significar que él se lo ha buscado. Los responsables intelectuales de este crimen, de este atentado islamista, son todos aquellos que minimizan la invasión, culpabilizan a los que la denunciamos y no toman medidas serias para evitar que una religión y una cultura que no es compatible con occidente, se siga propagando y normalizando. Vende más inventarse el fantasma de la extrema derecha, que reconocer que llevan 40 años de políticas equivocadas.