José Felix Tezanos, presidente del CIS, quiso entrar en la campaña electoral de Madrid con un artículo titulado “globos políticos y escenarios singulares”, publicado en la revista que también preside -Temas-, habida cuenta de que no le bastaba con manipular las estadísticas de ese organismo oficial. El artículo tiene mucha tela que cortar, y ya han sido muchos los que le han puesto las peras a cuarto, pero me gustaría hacer algún comentario al respecto.

Dice el señor Tezanos que estamos ante una “considerable relativización -y oscurecimiento- de las cuestiones políticas sustantivas... sobre las que los ciudadanos del común tendríamos que tener la posibilidad de pronunciarnos.”

Ahí le ha dado, don José Félix; por ejemplo, con la “cuestión política sustantiva” del franquismo, la guerra civil, la profanación del cadáver del Excmo. Sr. D. Francisco Franco y, en fin, todo eso que es el eje de la política del PSOE.

Sobre las elecciones autonómicas madrileñas, aduce que no eran “objetivamente necesarias” y hay que entenderlas como un “ajuste de cuentas con un partido centrista... al que se quiere ajusticiar”

No eran necesarias, señor Tezanos, hasta que el PSOE compró los votos y las voluntades de un partido de centro venal, dispuesto a ofrecerse al mejor postor. Descubierta la maniobra de los chalanes de Ciudadanos y del PSOE, lo más democrático -esa palabreja que no se le cae de la boca a todos los que de ella viven- era que los habitantes de Madrid decidieran.

Según Tezanos, los analistas -los que para su gusto son independientes, o sea, como él en el CIS-, se sorprenden de la “escasa entidad intelectual y política” de la señora Díaz Ayuso. Y aún así, don José Félix, les ha dado sopas con honda a los socialistas y los comunistas hasta ahora. Si esto no les deja a ustedes al nivel de inútiles y zopencos, ya me contará.

Prosigue Tezanos estableciendo una nueva clase de ciudadanos: los propietarios y trabajadores de bares y restaurantes, y sus usuarios, a los que tilda de simples borrachos. Borrachos que consideran que la libertad es la “libertad de tabernas”, y no ese paraíso bucólico del señor Tezanos, tan próximo al paredón intelectual donde no cabe que nadie se enfrente desde un Gobierno autonómico “con el mismísimo Pedro Sánchez,” ese ejemplo de político sincero, riguroso, ejemplar y, sobre todo, eficaz.

No soy habitual de bares; ni siquiera de restaurantes, pero los madrileños que gusten de tomarse una cervecita deberían tener en cuenta la opinión del socialista Tezanos a la hora de elegir a quien votan en el futuro.

Y por último el profeta Tezanos asegura que lo que está ocurriendo es “un despliegue de esfuerzos para que los madrileños y los españoles nos radicalicemos y nos bipolaricemos” en operaciones políticas apoyadas “por poderes y estructuras de comunicación, que aun hoy en día no se han adaptado a la realidad social y política de la España democrática moderna.”

Lo ha “clavao” don José Félix, contando los esfuerzos de la propaganda socialista y comunista para retornar al clima guerracivilista de 1936, tan presente hoy -no ya en los medios, sino en el BOE-, que parece que para los rojos de hogaño no han pasado los últimos 85 años y siguen en la “lucha antifascista” del padrecito Stalin.

Y lo ha “clavao” mucho más con la inadaptación a la “España democrática moderna” de todos esos que van a los mítines comunistas y socialistas con la bandera de la IIª República; de los que califican -con bovino seguidismo a la consigna de la IIIª Internacional, que para ellos sigue vigente- de “fascista” a todo el que no piense como ellos; de todos los que van a mítines ajenos a tirar piedras; de todos los que se arrogan la propiedad de barrios enteros prohibiendo el paso a los demás; de todos los que pretenden expulsar de las Instituciones a las personas que representan a -según las últimas elecciones generales- un 15% de los votantes.

Cuando escribo no conozco los resultados de las elecciones del 4 de mayo. No se si han conseguido ustedes engañar a suficientes votantes, o si estos les han dado el varapalo que se han buscado. Pero no cabe duda de que lo ha “clavao” usted, don José Félix: están ustedes fuera de la España democrática que les paga el sueldo, porque no son capaces de salir de su covacha decimonónica y tabernaria, de su rencor de perdedores, de su resentimiento de ineptos.