El pasado 13 de agosto se publicó en este gran medio de comunicación una Carta mía cuyo título era "El Tribunal Prostitucional", en la trataba de analizar las "contras" de dicha institución (por su fúnebre gestión no ostenta ningún "pro" en su haber). 
 
Si malo es el Tribunal Prostitucional, ha surgido, recientemente, una figura que, arrogandose sus funciones, fija sentencia, sin despeinarse, sobre una cuestión recurrida ante dicho Tribunal. Como es obvio, con su atrevimiento beneficia a ese ridículo andante de Sánchez. Me estoy refiriendo a ese personajillo de Fernández Marugan, socialista de pro, y que ostenta interinamente el puesto de Defensor del Pueblo. No se la utilidad, y ejemplaridad, de dicha institución hasta ahora,  pero resulta bochornoso que su responsable se dedique a mamporrero privilegiado de su amo, el mendaz e hipócrita de Sánchez. Porque aunque resulte increíble el Defensor del Pueblo, que no tenía vela en este entierro, dijo, la semana pasada, que "el estado de alarma era plenamente constitucional y proporcionado" (más o menos).
 
No hacía falta que VOX presentara un Recurso al citado Tribunal Prostitucional para que lo sustanciase cuando ya no hubiera Estado, ni Alarma. Ahora, entre la caterva de inútiles nóminas públicas que pagamos con nuestros gravosos impuestos, el Defensor del Pueblo va a ampliar sus funciones para "aliviar" la carga judicial del Tribunal de marras. 
 
Confío que, ya que se ha puesto, mantenga la celeridad temporal que ha puesto de manifiesto hasta ahora (le ha ganado, sobradamente, en tiempo de resolución al Tribunal "legítimo") y dictamine, también, sobre el Recurso contra la ley del aborto de la PSOE que lleva diez años durmiendo el sueño de los justos. 
 
Otro asunto, "Dios los cría y ellos se juntan". Resulta que la solución propuesta tras la reunión en la "cumbre" de ese par de inútiles que son Casado y Sánchez, para solucionar los graves problemas que padecemos, es una Agencia de Reconstrucción. 
 
Tenemos un 250 % de los empleados públicos que hace 40 años y resulta ser oportuno, con la que está cayendo, crear una Agencia de Reconstrucción para colocar a más inútiles con sueldo público. 
 
El PP en una nueva manifestación de sus principios, moderación y demás podredumbre intelectual propuso la ideica y, para más escarnio, que la liderase Pedro Solves, ese ministro de Zapatones que en el famoso debate con D. Manuel Pizarro, en el 2008, negó contumazmente la existencia de la crisis y que salió por patas para no comerse el marrón. 
 
La indulgencia de los abnegados votantes filopeperos, con la caterva de tuercebotas y emasculados intelectuales que hay en su cúpula y estructura apesedebrada es casi enternecedora. 
 
Si ese tiparraco de Solves es capaz de reconstruir algo será su ya muy "saneada" economía personal.