Yo no sé muchas cosas, es verdad. / Digo tan solo lo que he visto. / Y he visto: / que la cuna del hombre la mecen con cuentos… / Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos…/ Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos… / Que los huesos del hombre los entierran con cuentos… / Y que el miedo del hombre / ha inventado todos los cuentos. / Yo no sé muchas cosas es verdad. / Pero me han dormido con todos los cuentos… / Y sé todos los cuentos, León Felipe, poeta español.

Yo (el que escribe este artículo) no sé muchas cosas, es verdad escribo tan solo lo que vengo viendo y oyendo a lo largo de estos meses. Y oigo y veo como este gobierno adormece a los ciudadanos cantándole nanas mientras le mece y le acuna en la cuna de la manipulación. Veo y oigo como durante meses y de forma indecente, este gobierno y quienes lo apoyan por intereses inconfesables, ahogan con cuentos los gritos de los que, no se dejan manipular ni adormecer acunados por las nanas de las mentiras más viles. Veo y oigo como este gobierno ahogaba y ahoga con cuentos los llantos de pena y de angustia de los familiares de aquellos que, olvidados por los responsables de gestionar la pandemia, murieron sin darles opción ni siquiera a acompañarlos. Y veo y oigo como los huesos de los miles de muertos fueron enterrados con cuentos. Y que es el miedo de esta sociedad paralizada, sin nervio, sin iniciativa; lo que permite a este gobierno adormecer a los ciudadanos meciéndolos con cuentos, acallar los angustiosos gritos de los ciudadanos ahogándolos con cuentos, taponar el llanto de los ciudadanos con cuentos, enterrar los huesos de los ciudadanos muertos con cuentos. Y los cuentos del gobierno se amplifican y se hacen estéreo al ser difundidos por los medos de comunicación afines que todos los días nos levantan con cuentos y nos acuestan con cuentos, algunos de ellos tenebrosos. Los “comunicadores” de esos medios entregados al gobierno por un puñado de euros -las ideologías les importan un bledo, lo que les importa es el pastizal a cobrar por contarnos cuentos – nos arrullan con cuentos y cuentos para manipularnos y hacernos ver que lo blanco es negro y lo negro es gris. El gobierno se pasa los días contándonos cuentos, los medios afines, desde las letrinas de sus redacciones, inventado y publicando cuentos.

Yo (el que escribe cuya edad es de 77 años) no sé muchas cosas, es verdad, pero por mí edad he vivido toda la dictadura, he vivido la transición y estoy viviendo esta democracia española sui generis y puedo asegurar que, en la dictadura nos adormecían con cuentos y que ahora en la democracia nos adormecen con cuentos. La diferencia está en el mensaje contenido en los cuentos y sus lemas. En la dictadura los cuentos se basaban en “Una Grande y Libre” o en “Dios Patria y Justicia” entre otros lemas franquistas, hoy los cuentos giran en torno al feminismo, la tolerancia, el relativismo, el consumismo, el medio ambiente, el progresismo, la libertad de expresión, la justicia social, la igualdad y un largo etcétera de lemas más falsos que Judas; sin embargo y a pesar de las diferencias en los lemas, la intención es la misma: contarnos un cuento mientras nos mecen en la cuna  para adormecernos…y nos adormecemos entre la idiotez y el miedo. Otra diferencia existe entre los cuentos de la dictadura y los de esta democracia: los cuentos dictatoriales nos los teníamos que tragar por cojones, los cuentos democráticos nos los tragamos por nuestra estupidez y nuestro miedo, porque a nadie le ponen una pistola en el pecho cuando vamos a votar libremente.

Yo (el que escribe) no sé muchas cosas, es verdad, pero llevo 77 años escuchando cuentos y me sé todos los cuentos, y viendo como los ciudadanos nos los tragamos sin masticar a pesar de que ahora con la democracia, nosotros tenemos el poder que nos da el voto… lástima que no sepamos hacer buen uso de él.