Nada hay más miserable que utilizar niños desfavorecidos como herramienta política contra otros. Quien así lo hace no merece la más mínima consideración bajo ninguna circunstancia. Lo que hemos visto suceder estos días en la avalancha de “ invasores” sobre la ciudad española de Ceuta nos pone realmente en un brete respecto a como reaccionar en esta situación. Las imágenes de cientos de niños indefensos pese a su apariencia aparentemente alegre me entristecen y confunden sobremanera. “Adiós Marruecos, Viva España” se ve gritar a uno de estos por las calles de Ceuta. ¿ Qué empuja a este niño de apenas quince años a gritar esto? ¿ acaso la desesperación ? ¿ las esperanzas de una vida mejor? Siempre he pensado ante cualquier problema en la vida que nadie mejor para explicarlo que quien está “ in situ” y son los legionarios a pie de pista quienes mejor nos lo pueden contar. Admiro su absoluta y delicada actuación en las circunstancias que han vivido. Estos legionarios no lo han vivido pero hace 45 años sus mayores sufrieron algo parecido cuando la marcha verde que organizó Hassan II en el antiguo Sahara español lanzando mujeres, niños y civiles desarmados sobre la muralla de contención que había establecido el ejército español en la frontera con Marruecos.

Nada hay más cobarde que lanzar débiles y desfavorecidos contra quienes defienden una frontera. Sí, he dicho cobardía y maldad por muy astuta y eficaz que sea la argucia empleada por el Moro. Nuestro ejército conoce esta actitud ancestral pues basta recordar entre otros muchos casos lo sucedido en Monte Arruit o en la desbandada de Annual hace ya cien años. Poco han cambiado estos individuos pese al paso de los años. Son igual de crueles que entonces . La gumia era su arma principal entonces y la utilización de niños indefensos su baza militar hoy. Conocen nuestra debilidad . Nosotros no somos como ellos y nunca actuaremos contra niños ni contra personal civil indefenso.

La cuestión que se plantea en estos momentos es ciertamente muy confusa. ¿ Como actuar? ¿Cómo responder a estas malas artes de quienes desprecian a los suyos de esta manera ?

¿ Como hacer respetar nuestra soberanía en Ceuta y Melilla ?

Antes de nada lo primero que se me ocurre sin tener datos que lo confirmen  es el fallo estrepitoso de nuestros servicios de inteligencia incapaces de alertar o avisar de lo que estaba por venir si bien permítanme que dude de esto. Me inclino más bien por la incompetencia de los que los dirigen que a estas alturas ya tendrían que haber sido cesados y destituidos. Es imposible que nuestros agentes no supieran nada de esto, así que saquen Vds sus propias conclusiones.

Ciertamente el Marruecos de hoy, tal y como lo ha expresado ayer su Ministro de Exteriores, Nasser Bourita , no es para nada el mismo que el de la crisis pasada de la isla de Perejil en el año 2002. Sobre todo en lo que se refiere a su potencial militar. La modernización y refuerzo de sus capacidades ha sido espectacular y ciertamente muy preocupante para la defensa de nuestros intereses pues es obvio que le coloca en una situación de fuerza que no tenía en el momento de la crisis de Perejil. Especialmente en el ámbito aeronaval. Téngase en cuenta que al  “contencioso “ de Ceuta y Melilla se une ahora el no menos importante de la soberanía sobre las aguas circundantes a Canarias donde se estiman yacimientos submarinos de lo que se denominan tierras raras de gran importancia en un próximo futuro. ¡ Ojo a esto !

Son muchos años ya en los que Marruecos lleva siempre la iniciativa en todos los asuntos que tiene en litigio con España. Va siendo hora de revertir esta situación partiendo de la afirmación categórica de que España no renunciará nunca a la soberanía de las ciudades españolas e islas adyacentes del norte de África ni de sus derechos en las aguas del Atlántico. Solo a partir de una posición inquebrantable de fuerza es como se puede afrontar este problema. Una posición que para que tenga credibilidad necesita de la inmediata potenciación de nuestras Fuerzas Armadas sujetas desde hace tiempo a una merma continua de sus presupuestos de defensa. Sí, y por supuesto una acción diplomática consecuente pero mucho más agresiva que la llevada hasta ahora y aquí incluyo a la relacionada con nuestros supuestos aliados de la OTAN que al parecer solo lo son tales cuando coinciden con sus intereses. Y desde luego me refiero entre ellos principalmente a los Estados Unidos , nación que ya desde los tiempos del Sahara tomó y sigue tomando partido por Marruecos y su política agresiva con España. A lo mejor es llegada la hora de alertarles que dada su actitud en este contencioso así como el nulo apoyo respecto a las reivindicaciones seculares de Gibraltar vaya siendo hora de que abandonen las bases que mantienen en territorio español. Si tanto aprecian a Marruecos que se vayan allí e instalen sus posibles en ese territorio.

La verdad es que poder establecer una estrategia consecuente a lo aquí expresado requiere sobre todo una fortaleza y unión de la nación española de la que carecemos en estos momentos. Pensar en unidad nacional, base de cualquier estrategia, cuando vemos como paso a paso se deshace nuestra Patria , hoy dividida en luchas internas, es cuando menos una utopía. Una situación bien explotada por Marruecos consciente de la debilidad en la que se encuentra sumida nuestra nación . Lejos quedan los tiempos en los que una España unida bajo un líder fuerte como lo fuera el Caudillo Franco era respetada internacionalmente. Hoy carecemos de ese liderazgo y fortaleza. Sí, ya oigo las voces que cada vez que me oyen mencionar a Franco me achacan vivir en el pasado fuera de la realidad. No les quitaré razón pero con la vista puesta en el menosprecio y ninguneo internacional en el que nos encontramos hoy no me negarán que con su presencia al frente de la nación española era impensable que sucedieran estas cosas. ¡ Si hasta el mismísimo Hitler en su apogeo se lo pensó dos veces antes de invadir España y desistió !

Y termino reafirmando que jamás España se defenderá contra niños indefensos pero va siendo hora de coger el toro por los cuernos y plantar cara y de frente a quienes alevosamente los utiliza en beneficio de su malvada estrategia. Lo malo de este deseo es que para que se pueda materializar hay primero que desarticular a quienes proclaman- como ha sucedido hoy en Cataluña - que en esta legislatura romperán España. Mientras España no solucione su estado de descomposición presente difícil será estar en condiciones de responder como una nación unida y fuerte.

Nadie lo sabe mejor que el Moro y actúa en consecuencia. Cuando le interese lo volverá a hacer. No tardará.