Hoy hace 40 años que un ajuste de cuentas muy institucional asesinaba a Juan Ignacio. Yo en aquel 1980 sólo tenia 12 años y no frecuentaba todavía las sedes de los Partidos políticos. Me quedaban tres para empezar a asistir a las sedes.Recuerdo la primera vez que llamé a la puerta de una de ellas en la que Carlos Alberto Vazquez y Cesar Carro me atendieron para afiliarme.

Cuando asesinaron a Juan Ignacio, yo sólo sabia lo que en el Colegio se comentaba, que por aquel entonces estaban todos los colegios muy politizados.Era tiempo de ello.

Yo veía las pintadas por Madrid de Fuerza Joven y del Frente de la Juventud. Una F y una J.La de unos redondeadas y las de los otros picudas, pero en mi inocencia infantil pensaba que era de los mismos.Me gustaba el lema de “ellos”:Patria, Justicia Revolución. Luego me enteré que unos eran una escisión de otros. Me lo contó el más listo de los de mi clase. Facha también, claro. Lo que primero tuve que preguntar qué ¿era una escisión?(rompimiento, desavenencia, dice la RAE)…Lamentablemente es una palabra que ha convivido entre nosotros en los siguientes 35 años a cada una de ellas más dolorosa que la anterior.¡¡Maldita palabra!! entre esa y la de UNIDAD, se han pasado ya 35 años.

He estado varios años rindiendo homenaje a nuestro camarada asesinado por las cloacas del Estado. Da gusto coincidir con todos aquellos que en estos 35 años hemos militado codo con codo, aquí o allá, pero codo con codo.Allí había, ayer, falangistas, fascistas, nacional- revolucionarios, nacional -católicos, social- patriotas y allí se coincide en buena armonia. Excelente armonia diria yo.

Juan Ignacio se sentiría orgullosos de nosotros.Yo pienso que sí. Cuando viera desde su Lucero que después de 40 años y después de 40 años de escisión tras escisión, vea que aquí estamos, con la que está cayendo, en el fondo se sentiría orgulloso.

Se sentiría orgulloso también, porque desde su Lucero sabe mejor que nadie que nuestra lucha es muy dificil. A él le asesinaron, pero a nosotros no nos dan ni ese Honor. .A nosotros nos asesinan día a día con el asfixiante silencio y persecución sibilina que nos rodea . 

Juan Ignacio, como te dije al principio no te conocí y me maldigo por esos 4 años que me pudieron faltar, pero después de conocer tu obra te doy las gracias por el ejemplo que nos dejaste con tu muerte, por el ejemplo que nos dejaste con tu Lucha, por el ejemplo que nos dejaste con tu obra:PATRIA, JUSTICIA, REVOLUCIÓN y además te doy las gracias porque todavía ,después de 40 años, tu recuerdo, tu lucha y tu obra consigue que nos reunamos los camaradas de siempre, para volver a entonar tu grito y cantar todos juntos, respetuosamente las estrofas de nuestra canción de guerra y amor.

Este año no podré asistir, pero estaré de espíritu y quédate tranquilo que algunos seguimos gritando, en el más absoluto de los silencios, que tu caso precisa de Justicia.