En la Wikipedia se puede leer esto sobre la gangrena: 'Se llama gangrena a la necrosis y posterior descomposición de tejidos orgánicos causada infección, trombosis o deficiencia del flujo sanguíneo (isquemia). Normalmente es el resultado de insuficiencias críticas del suministro de sangre, a veces causada lesiones y consiguientes contaminaciones bacterianas...

La gangrena causada una seria infección bacteriana en una herida es llamada GANGRENA HUMEDA. La gangrena causada por la falta de circulación en una herida o área afectada se llama GANGRENA SECA... y hay otro tipo de gangrena más peligrosa: la GANGRENA GASEOSA, que es una infección que produce gas dentro de los tejidos gangrenados. Es una forma mortal de gangrena usualmente causada la bacteria 'Clostridium perfringens'. Debido a su tendencia rápidamente expansiva es considerada una EMERGENCIA médica... La gangrena gaseosa es tan peligrosa que si se quiere salvar la vida del paciente no hay más remedio que amputar los órganos afectados. O amputación o muerte.'

 

Pues bien, ahí está el primer desafío que tendrá ante sí el nuevo Gobierno que salga de las elecciones de hoy: acabar con los “chiringuitos” y “oeneges”. Hay que amputar urgentemente todos, o la mayoría, de los que han montado a lo largo de los años las Izquierdas (y tal vez también el PP) que arruinan la economía madrileña.

Cuando una herida no cicatriza y se gangrena ya no queda otra salida que el bisturí y la amputación. Sin miedos, sin pasteleos. Hay que empezar a desmontar las políticas que han ido implantando, con permiso, eso sí, de los cobardes del PP, que se han ido sucediendo hasta llegar al más cobarde de todos: don Pablo Casado.

¿Podrá actuar como verdadero cirujano de hierro la señora doña Isabel Ayuso? ¿Podrá doña Isabel arrancar de raíz las políticas de la Izquierda tanto en Educación como en Sanidad, como en Medios de Comunicación? Mucho me temo que no… salvo que tenga a su lado a doña Rocío Monasterio y a VOX. Al tiempo.