Sr. presidente Pedro Sánchez, mientras usted se rascaba la panza, oronda panza satisfecha y miraba su ombligo diciéndose a sí mismo “como yo ninguno, soy perfecto”. Bañado por las aguas y las arenas de Huelva para tonificar su piel, España era de nuevo colonizada por el coronavirus en sus rebrotes que usted y sus colaboradores necesarios, son incapaces de detener.

Fuera de España, sus homólogos en el gobierno de sus países tonificaban sus mentes para ver de paliar en lo posible la pandemia económica además de la sanitaria. Ángela Merkel, encerrada en su despacho, se dedicaba a buscar soluciones mientras usted se dedicaba a tostarse. Mientras usted relajaba su mente tras tanta mentira y manipulación, Ángela provocaba “brainstorm” en la suya con el fin de encontrar la manera de ayudar a las familias alemanas. Usted a lo más que ha llegado es al timo de la estampita, del tocomocho con eso del IMV que, todavía no ha llegado ni a ingreso, ni a mínimo, ni a vital. Ángela Merkel, que sí se preocupa por sus ciudadanos y lo demuestra con hechos, no con postureo y falsas promesas que es a lo que usted se dedica, ha ordenado a la Oficina de Beneficios Familiares, un organismo dedicado exclusivamente a ayudar a los padres, que pague de inmediato a todos los padres de niños 300 euros mensuales por cada hijo independientemente de sus ingresos. En Alemania hay 18.000.000 de niños. A partir de hoy lunes 7 de septiembre lo cobraran sin necesidad de tener que solicitarlo, se paga automáticamente.

Usted, Sr. presidente Sánchez se dedica a predicar, pero no da ni un grano de trigo. Se dedica al postureo más indecente arropado por sus esbirros mediáticos y por sus mercenarios de la política que le apoyan a cambio de prebendas, privilegios y billetes de curso legal sin importarle, ni a ellos, ni a usted España y los españoles a los que consideran “dañados colaterales”. Usted, en su enésima aparición – hoy lunes 6 de septiembre -, aparición mediática, marketiniana y propagandística semejando un anuncio en el que se invita a los televidentes a comprar el producto – en este caso el producto es usted – usted, digo, en vez de dictar órdenes para ayudar a los padres con hijos, como ha hecho Ángela, usted, en un alarde más de desfachatez y falta de la más mínima sensibilidad hacia el sufrimiento de los ciudadanos, ha asegurado sin sonrojarse ni pestañear que “la asistencia de los niños al colegio es segura”. Sin datos, sin conocimiento de lo que es el coronavirus, sin ponerse en lo peor, sin medidas eficaces contrastadas, usted asegura a los padres que los niños está seguros en el colegio. Aquí le hago una pregunta señor presidente; Si un niño, un solo niño sufre los efectos del coronavirus ¿quién será el responsable? ¿Usted por asegurar lo que no puede ni debe asegurarse o los padres por creerle a usted estúpidamente, o ambos?

No todos los países son iguales, por supuesto. Y no son iguales porque sus gobiernos y sus ciudadanos se comportan de formas diferentes. Mientras unos gobiernos están para servir al pueblo (gobierno Merkel), otros están para servirse del pueblo al que engañan y manipulan por obtener y mantenerse en el poder como sea (gobierno Sánchez) Mientras unos ciudadanos valoran la gestión de su gobierno en un ejercicio de inteligencia otros valoran el postureo, la mentira, la manipulación y las palabras melifluas en un ejercicio de estupidez; uno más de los muchos que hemos protagonizado desde hace quince años. Es por eso por lo que Alemania está como está y España ni está ni lo estará porque en España se han conjugado dos elementos que, por separado pueden no ser nocivos, pero que unidos en el tiempo son letales: “un mal gobierno y unos ciudadanos estúpidos”.