Dice ABC que doña Irene Montero (o Irena Montera) ha reaparecido tras su cuarentena y justifica la promoción por su parte en el Ministerio de Igual-da de la manifestación del 8-M: «Hicimos lo que dijeron los expertos». «Nosotros hicimos en todo momento lo que dijeron los expertos y las autoridades sanitarias, en esto es importante no hacer partidismo», ha declarado.

También aprovecha que la buena educación impide mandarla directamente a la mierda para afirmar que también VOX hizo su acto en Vistalegre, y que «la derecha y la extrema derecha están utilizando la crisis del coronavirus para intentar atacar al feminismo y a las mujeres»

Vamos a ver doña Irena: está muy bien que ustedes hicieran caso a las autoridades sanitarias. El problema es que eso lo dice usted que es Ministra; esto es: usted que es la autoridad, que es Ministra, que tiene la información más exacta y mas reciente. Otra cosa es que usted -y el resto de los múltiples Ministros- no recaben información, no exijan tener la información de la realidad o, a pesar de tenerla, se la pasen por donde no digan dueñas.

Usted, doña Irena, es Ministra. Usted tiene el derecho de saber todo lo que pasa en España, y el deber de pedir información sobre algo tan peligroso como una concentración de miles de personas cuando hay riesgo de contagio y en países cercanos ya las estaban pasando canutas.

Usted, doña Irena, como Ministra debe estar al corriente de lo que pasa, de lo que ha pasado y de lo que se prevé que vaya a pasar. Es su obligación y para eso le pagamos; para eso y para que -de acuerdo con esa información- tome las medidas adecuadas.

Usted, doña Irena (o don Ireno), no puede acusar a nadie de hacer actos en esas mismas fechas como excusa para su propia estupidez que raya lo criminal. Porque esos otros -VOX en este caso concreto que usted cita- no tienen la misma capacidad de recibir información que tiene usted como Ministra. Ellos -VOX y cualquier otro convocante- si que tienen que remitirse a lo que las autoridades sanitarias informan públicamente. Pero usted, como Ministra, tiene que exigir que le comuniquen los hechos comprobados, si; pero también las previsiones, los riesgos y las posibilidades aún no hechas realidad.

Y usted, señora Montero (o Montera) si fuera Ministra de un Estado de Derecho -y no de este Estado de Desecho que han creado entre todos ustedes- no podría decir que quienes le piden responsabilidades por su incitación a acudir a una manifestación -con un riesgo de contagio que usted tenía obligación de conocer-, atacan al feminismo y a las mujeres.

Lo primero, porque aunque su patente cortedad intelectual no lo llegue a comprender, feminismo y mujer no con conceptos equivalentes, ni mucho menos. Lo segundo, porque no se trata de criticar una manifestación feminista, sino que desde el Gobierno se alentara la participación cuando existía un riesgo evidente.

Pero este, claro está, no es un razonamiento que pueda caber en su intelecto. A usted, pese a ser Ministra, lo única que le llega al caletre es el soniquete de eslóganes ripiosos y obtusos. Usted sigue comportándose como la ultraizquierdista antisistema de manifa guarra.

Justo es reconocer que no está usted sola. Que eso pasa con este Gobierno a cualquier nivel, y así no es de extrañar que compren en China -a empresas no autorizadas- miles de test inservibles. Porque es que ustedes son así: inservibles, inútiles, sin la mínima calidad exigible.