Pablo Iglesias quiere una República, que realmente es una dictadura de izquierdas sin precedentes recientes

El Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias no se conforma con el poder que le otorgan sus respectivos cargos públicos, ya que su idea es mantenerse en las altas esferas un largo tiempo y dejar sin opciones posibles a toda oposición que le incordie, y lo cierto, es que por ahora lo están consiguiendo en bastantes aspectos evidentes, uno de ellos, es el cambio mediático descarado que se está produciendo en España, donde como en todos los regímenes tiranos se están realizando purgas salvajes para poner a comunicadores de izquierdas que no critican al ejecutivo socialcomunista, dinamitando así a la prensa libre para ponerla al servicio de la izquierda, los proetarras y el separatismo, en los dos últimos casos para tener contentos a sus socios. Malos tiempos sin duda para el periodismo libre.

Pero lógicamente también está aumentando el adoctrinamiento en las aulas (y de qué manera), porque necesitan que las nuevas generaciones sean sumisas al pensamiento único y no gocen de espíritu crítico. El objetivo nuclear es neutralizar a la disidencia. Para ello no escatiman en recursos, porque hasta propio CNI está realizando tareas en este sentido para reducir la crítica al Gobierno. Precisamente, también en esta misma línea y en tiempos de pandemia, han desarrollado la autodenominada ley de “Memoria Histórica Democrática”, un revisionismo de la historia al más puro estilo estalinista que busca negar episodios clave de la historia de España y establecer el delito de apología del franquismo, imponiendo a su vez la ilegalización de la Fundación Francisco Franco, que custodia en un archivo histórico miles de documentos y estudia el franquismo. Como dijo el presidente de dicha fundación, Juan Chicharro Ortega, “lo que quieren es borrar de un plumazo el franquismo y la Transición" y "llevarse por delante la monarquía". Una situación muy grave que sin la menor duda está llevando a una España con una economía de guerra hacia la confrontación civil. Y no olvidemos que lo peor está aún por llegar. Tampoco obviemos que detrás de todo este panorama desolador están lobbies como George Soros realizando tejemanejes para desestabilizar el país y sacar provecho económico de ello.

Por estas razones de peso, no se extrañen cuando Pablo Iglesias acelera su plan comunista y ya no oculta que quiere una República, que realmente es una Dictadura de izquierdas sin precedentes recientes en España. Algo que se deja en el tintero imagino que para no asustar a las masas populares, pero si tuviera lo que hay que tener, haría como hicieron en la sangrienta Segunda República, ya que en aquel entonces la izquierda no dudó en reclamar la Dictadura del Proletariado. Pero en cualquier caso, ahora entienden el por qué del recorte de libertades y derechos fundamentales a los españoles que está aplicando el Gobierno socialcomunista.

Algo que nos debe llevar a la conclusión de que en juego está la democracia en España, una afirmación que no es una broma ni mucho menos una exageración, es tristemente la pura realidad que nos acontece. La historia se vuelve a repetir con diferencias, pero muchas similitudes. Por lo tanto, hay motivos de sobra para estar preocupados, pero sobre todo para protestar contra la tiranía, algo que ya están haciendo cada vez más españoles.