La independencia, con respecto al resto de poderes, es condición atribuida a la Justicia, en las democracias occidentales. Sin embargo, en España, ese estado democrático fallido, la Justicia se ha allanado a las directrices del Ejecutivo (PSOE-PP). Dicho allanamiento se observa, en mayor o menor medida, en todos los ordenes jurisdiccionales pero adquiere especial relevancia en el Tribunal Constitucional. 
 
Hay quienes consideran que lo deseable sería integrar dicho Tribunal como una nueva Sala del Tribunal Supremo. En mi caso cualquier opción menos el mantenimiento de la actual estructura me parece bien porque dicho Tribunal Constitucional presenta un nivel de subordinación política nauseabundo. 
 
Veamos algunos detalles:
 
1. Aznar, que sufrió un brutal atentado de ETA contra su vida, realizó una gran labor contra el terrorismo vasco atacandolo en sus tres raíces: la de baja intensidad o kale borroca minimizandola gracias a leyes eficientes de responsabilidad civil contra los causantes de actos vandalicos; la del acceso al dinero público, evitando la infiltración de formaciones filoterroristas en las instituciones, gracias a la Ley de Partidos que supuso su ilegalizacion, por parte del Tribunal Supremo y, finalmente, con eficientes acciones de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y de los Jueces contra los sanguinarios y malnacidos terroristas. 
 
Esa conjunción de estrategias consiguieron notables resultados. 
 
¿Que ocurrió?, pues que cuando llegó Zapatones, tras el 11-M, valiéndose del Tribunal Prostitucional anuló la Ley de Partidos, enmendado la plana al Tribunal Supremo, y dando oxígeno con ello (vía dinero público y puestos institucionales) a los secuaces de los terroristas.
 
2. La ley del aborto de Zapatones fue impugnada por el PP hace más de 10 años y sigue sin haber una sentencia por parte del Tribunal Prostitucional. 
 
En este caso la culpa es, si cabe, tanto o más del PP, ya que el traidor de Rajoy, en su inacción patológica, no tuvo arrestos para haber derogado la ley en cuestión y optó por dejar el asunto pudrirse, en manos del Tribunal de marras, posiblemente con las oportunas instrucciones de que lo dejarán "dormir" en el sueño de los justos.
 
3. Y llegamos a la actualidad, durante la epidemia por el virus chino, VOX interpuso un recurso sobre el Estado de alarma al considerar, con buen criterio, que se estaba utilizando el mismo como un Estado de emergencia encubierto arrogandose el Ejecutivo funciones no previstas. 
 
Sobre este asunto,  el tribunarcillo en cuestión habrá recibido, casi seguro, las oportunas "sugerencias" para no resolver el mismo, en plazo y forma, por si acaso este malgobierno quisiera echar mano otra vez del dichoso estado de alarma para atender sus espurios intereses. 
 
Posiblemente cuando se decida a emitir una sentencia ya ni habrá alarma, ni Estado (tal como lo hemos conocido). 
 
En fin, creo que estos tres casos ilustran perfectamente que el Tribunal Prostitucional se ha convertido en una gran alfombra que es "generosamente" pisoteada por las botas del Ejecutivo de turno. Es un Tribunal político, en sus acciones y omisiones, y eso, en sí mismo, es la antítesis del Derecho, la independencia judicial y la Justicia. 
 
Aunque es legendaria su lentitud e inactividad, hubo un asunto en el que mostraron una "diligencia" extraordinaria: la sentencia para la exhumacion de Franco que en 48 horas estuvo fabricada, por supuesto a medida de los espurios intereses de estos satrapas socialcomunistas malgubernamentales.
 
El día que desaparezca mejorará la muy maltrecha calidad de la Justicia en nuestro país.