Está claro. El PP del señorito Pablo Casado va ya por el camino de aquella UCD del marioneta Suárez que se hundió de una sola tacada. De tener 168 diputados en 1979 a 11, en 1982. ¡¡Desastre total!!... lo que le espera a un PP desnortado, obsesionado con el Centro (sin darse cuenta que desde que llegó el Gobierno comunista ya no hay centro, que ya están aquí, otra vez, las dos Españas) y con los barones chulos y los diputados y los cargos de Génova amarrados a sus sillones y a sus sueldos...¡Dios, exactamente igual que entonces!. Tal vez con una diferencia (y a favor de aquella UCD) que Suárez sería analfabeto, pero no era tonto, y este Casado será titulado, doctorado, leído, pero es un meapilas (o como decía mi madre de este tipo de sujetos: un mindundi político) que todavía no se ha dado cuenta que es como una palomita blanca reposando en aguas fangosas y rodeada de tiburones, serpientes, cocodrilos y ratas...¡pobre palomita!...¡y encima con barbita!. Pero, no hay nadie a su alrededor que le diga que está haciendo el ridículo y que el Eteocles se está riendo de él y listo para aplastarlo cuando quiera?... Bueno, yo digo lo del griego: no hay peor ciego que el que no quiere ver... Menos mal, y esto le va a salvar de momento, que no hay elecciones a la vista, porque de haberlas iba a enterarse de lo que es y dónde está hoy el Centro. Pero, allá él y los mamporreros que le aplauden... Yo, de momento, les envió el artículito que publiqué el año 2009 para que, al menos, sepan lo que les espera.

 

VUELVE LA UCD DE SUAREZ

Me lo dijo un día del mes de junio de 1979 aquel pillo y tránsfuga de todo que se llamaba Francisco Fernández Ordoñez: "Amigo mío, no le des más vueltas, este Partido no dura ni dos años".  Y así fue. La Unión del Centro Democrático (UCD) que había puesto en pie Adolfo Suárez, desde el Poder, para tener un partido propio, con los restos que pudo recoger de los "partiditos" que surgieron con la llegada de la Democracia (falangistas conversos, socialdemócratas, liberales, democrístianos, gentes del OPUS y demás ralea), se hundió incluso antes de salir del Gobierno. Además de una manera vergonzosa y de récord histórico. Porque en tan solo tres años, elecciones de 1979 a las de 1982,la UCD bajó de 168 escaños a tan solo 11. O sea, que de una tacada perdió 157 diputados, caso único en la Historia política. Y todo por el ansia de poder de los Barones, las intrigas internas y subterráneas, los navajazos por la espalda, las corruptelas y las corrupciones, las luchas por las listas y hasta por algunos líos de faldas. Fue una pléyade de camaleones que en cuanto se vieron en la calle corrieron como galgos a apuntarse a cualquier partido que les diera cobijo  (y el primero de ellos ¡¡cómo no¡¡ Francisco Fernández Ordoñez). Allí, en el Congreso de Palma de Mallorca, se les vio el plumero. Sus nombres, ya olvidados, están enmarcados en la Historia de la estupidez y la traición: Agustín Rodríguez Sahagún, Rafael Calvo Ortega, Abril Martorell, Garrigues Walker, Fernández Ordoñez, los Camuñas, Mercelino Oreja, Pérez Llorca, Landelino Lavilla, Calvo Sotelo, Pérez Llorca, Soledad Becerril, Javier Arenas (¡¡otro¡¡), Alfonso Osorio, Martín Villa y algunos más que desaparecieron del mapa. Fue un suicidio de ambiciosos y tontos.

Pues bien, aquello, la UCD, ha resucitado y ahora se llama Partido Popular. Ese Partido que se dirige absurdamente al precipicio y  al "cierre por vacaciones". Y lo más grave es que lo están haciendo a plena luz del sol, sin taparse, sin nocturnidades. ¡¡  Eso sí, con las mejores navajas de Albacete ¡¡. Los Rajoy y compañía se han vuelto locos de remate. El espectáculo que han dado en Valencia y siguen dando en Madrid es de vergüenza ajena, o más de tontos de remate. Así que ya se ve en el horizonte lo que va a pasar en un próximo futuro: el PP desaparecerá como aquella UCD, entre la ignominia y las navajas. Lo decía un socialista inteligente en los años noventa, y cuando ya estaba Felipe contras las cuerdas: "Que conste, que no ganamos por lo bien que nosotros jugamos, sino por lo mal que juegan ellos". Claro que "los hijos de papá" van a tener compañía el día que caigan por el precipicio, porque de esto, de España, no va a quedar ni la Corona. ¿Pesimismo?. NO. Realidades.

06/11/2009

Ea, pues ya sabéis. Seguid por el camino que lleváis y comenzad ya a hacer méritos ante el PSOE del Eteocles o ante la VOX del triunfante Abascal que os habrá robado vuestro Centro por España y con España.