Esta mañana, 12 de Octubre, Día del Pilar, Festividad de la Guardia Civil, de la que es Patrona, pero, sobre todo, Fiesta de la Hispanidad, oigo por la radio, y por poco me da un soponcio, que la todavía ministra de defensa se iba a dirigir, urbi et orbe, a las tropas españolas desplegadas en ¡21 misiones internacionales!, nada menos, por el mundo mundial.

Acojonante.

La castuza política que nos mal dirige y desgobierna, es incapaz de ordenar que nuestras fuerzas armadas cumplan con el art. 8 de la Constitución vigente, pero en cambio “nos sobra” el dinero para pagar el doscientos por ciento del sueldo a miles de jefes, oficiales, suboficiales, clase de tropa y tropa, amén de a algún general, desplegados por el ancho mundo, con unos gastos tremendo de desplazamientos aprovisionamientos, logística, montaje de infraestructuras, etc., para “operar” –es un decir, en países que la mayoría de los españoles no sabemos ni dónde están, y con los que nunca hemos tenido la mínima relación, y por la tanto, tampoco deuda alguna.

Recordemos que dice el art. 8, 1, de la Constitución: “Las Fuerzas Armadas…tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.

Ceuta, Melilla, los islotes del Norte de África, etc., son invadidos y ocupados por inmigrantes ilegales…, pero para eso no hay Ejército disponible. Por lo visto esos territorios, tan españoles como Teruel o Cuenca, por ejemplo, no son merecedores de que sea defendida “su integridad territorial”.

En lugar de ocupar a la Legión, Regulares, etc., en defender nuestras fronteras con el vecino del Sur, más bien con el enemigo del Sur, se destina a cientos de guardias civiles a Ceuta y Melilla, que son un cuerpo policial, aunque su estructura y organización sea de carácter militar, cuando debería encargarse esa función a nuestro Ejército, profesional, que para algo está, y se trata de “garantizar la soberanía e independencia de España”.

¿Qué sentido tiene derrochar y dilapidar nuestros recursos, cada día más escasos, para actuar como mamporreros del NOM, Nuevo Orden Mundial, en aquellos lugares dónde nos “manden” que acudamos…?

Y, lo que es todavía peor: ¿se puede ser un estado soberano cuándo se está a las órdenes de organismos y estructuras internacionales, al servicio de los amos del mundo, y no de los pueblos y las Patrias de cada nación?

Confieso que mis conocimientos militares son mínimos, casi tanto como los de la todavía ministra de defensa, aunque yo al menos sí hice el servicio militar, y dediqué un año y un mes de mi vida a ejercer como policía militar, primero, y posteriormente como escribiente de plana mayor, no sin antes haber aspirado a alférez de complemento, pero me quede en oficial frustrado.

Pero para mí era, es y será siempre un honor haber servido a mi Patria, y estoy dispuesto a derramar mi sangre por ella, si preciso fuere, que al paso que vamos, es posible que así sea.

Por cierto, nunca oí a las –entonces incipientes- feministas, reclamar su “derecho” a hacer el servicio militar…

Únicamente escuché sus reivindicaciones de poder entrar en la academia general militar, la guardia civil, la policía nacional, etc., y preferentemente con pruebas físicas adaptadas a su realidad, es decir inferiores a las de los hombres.

¿Ese es el concepto de “igualdad” que tienen nuestras femimarxistas…?

Termino ya, que me estoy avinagrando, y no es ni la hora ni el día.

Feliz Día de la Hispanidad a todos los Patriotas españoles, que quiero pensar todavía somos muchos.

Y un emocionado recuerdo a uno de los creadores del término, mi tocayo don Ramiro de Maeztu, uno de los españoles más grandes que ha dado nuestra Patria, vilmente asesinado por los antecesores del actual desgobierno.