Es triste ver ahora cómo nuestros mayores se nos van yendo por este cruel virus que nos acongoja cada día más. Personas las cuales son más vulnerables si cabe a él, y que parece diseñado para que se los lleve en primera instancia.

Da lástima escuchar cómo hay residencias de personas mayores que están sucumbiendo ante este despropósito general, y cómo saber que, si una persona anciana lo sufre, tiene casi todo hecho para dejarnos e irse de este mundo.

Y qué lástima de generación. Recordemos que ha sido la que vivió, por desgracia, la desastrosa contienda civil del 36. Batalla entre españoles de la cual ellos no tuvieron culpa de su suceso, simplemente la sufrieron como criaturas indefensas. Luego, padecieron los sufridos años de la postguerra, en la cual hicieron borrón y cuenta nueva, olvidaron las rencillas del pasado, se arreglaron como hermanos y supieron hacer algo imposible a día de hoy por los gobernantes: olvidar el triste pasado. O, al menos, solo lo recordaban para aprender y no volver a pasar por lo lamentablemente vivido.

Dicha generación pasó los años del hambre, para luego levantar un país bajo el Régimen del General Franco. Y sumando dichos avatares históricos, se sumó lo que cada uno tuviera que llevar de por sí, aquello que Dios nos manda a cada uno… Para colmo llegó la crisis de 2008, fruto del nefasto control económico del gobierno de Zapatero. Esa crisis en la cual ellos salieron para, con sus ahorros, ayudar a sus hijos y nietos a subsistir. Y, para más inri, cuando todos pensábamos que ya se nos iban a ir tranquilos, y que les podríamos dar una tierna despedida, pues aparece la citada epidemia, la cual se está cebando con esta querida generación, básicamente aniquilándola.

Por ello, desde este humilde servidor, gracias a aquella generación de los 20 y de los 30, que ya se nos va, más rápido de lo deseado, por culpa de esta dichosa pandemia que, aunque no podía evitarse, sí podía haberse controlado mejor, pero bueno, esta ya es otra historia…