La postrera. Sociatas, narcopodemia y esquerra intrigando y chanchulleando en el ilegítimo parlamento para que el español, lengua común de todos los españoles, deje de ser lengua vehicular en toda nuestra patria. El catalán, blindado, todavía más. Y otras lenguas regionales, ídem. Otra postrera. PSOE, Podemos y Mas País negociando para que el alpiste adoctrinador que se ofrece en las escuelas de la ignorancia se garantice solo a través del opresor Leviatán sin contar con la concertada. Y la educación " especial", tocada y hundida.

Contra las familias

Días previos. Embestida contra las familias numerosas. Muy "preocupadas" por una enmienda a la denominada Ley Celaá que las deja fuera de las preferencias de admisión a los coles. Ser familia numerosa dejaría de estar dentro de los criterios prioritarios y pasaría a quedar como un criterio más a tener en cuenta, junto a otros, dentro del proceso de selección y admisión de alumnos. Se priorizaría, tras la aprobación leguleya de la enmienda, la cercanía del domicilio o del lugar de trabajo de alguno de los padres o tutores legales.

Contra el genio

Y otra vez los dos cerditos gubernamentales, esta vez con el apéndice proetarra. Otra enmienda transaccional que limita la repetición a dos veces hasta los dieciocho tacos. Promocionando, aún más, la burricie. Escuelas, de ahora en adelante, más sumisión e idiotización. Barra libre para la degeneración intelectual y moral de nuestros hijos y nietos. Y, desde luego, agreguen la tecnoestupidez.

Escuelas españolas, lo de siempre, desde hace varios decenios: ataques a la patria común, al cristianismo, a las familias y a las mentes y espíritus superiores. ¿Les extraña, entonces, el feroz covidiotismo reinante durante la plandemia?

Amor al padre, amor a la patria

Euskaraz esango dizut, edozein dela ere. Borroka zaila da, oso zaila, baina dorre altuagoak erori ziren, ziurtatzen dizut. Ta noski, nire aitaren etxea defendituko dut. Otsoen kontra, sikatearen kontra, lukurreiaren kontra, justiziaren kontra, defenditu eginen dut nire aitaren etxea.

Desde luego, no lo duden, siempre protegeré y defenderé la casa de mi padre, el que me dio la vida y me enseñó el amor a la libertad y a la justicia. Y la defenderé contra quien sea. En fin.