Operación Cortafuegos. Secreto, cómo no, conciliábulo en Zarzuela para librar a la hija del monarca. Última semana de febrero, 2012. Operación salvar a la esposa del talonmanista. Asisten el bonachón, Spottorno, Rajoy, Ruiz-Gallardón y el fiscal Torres-Dulce. El siniestro y cloaquero Rubalcaba no fue invitado, pero al tanto de todo. Obvio. Librar a Cristina: Urdanga perfecto cabeza de turco, el único que se come el marrón. Nóos forramos, pero el talego no es lugar para sangres azules.

Podrida partitocracia, archicorrupta monarquía

La última, el martes pasado. Psoe, Pp y Vox rechazan la comisión de investigación sobre las finanzas de Juan Carlos I. Triple alianza que no se repetirá demasiado durante esta legislatura. Otra operación cortafuegos. La hipercorrupta monarquía española, siempre intocada.

En falsidémicas témporas, el virus de la corona. Recuerden los podémicos aplausitos a Felipe VI al principiar la actual legislatura. Toda la pútrida partitocracia en el infecto y diabólico guisote. ¿Qué oscuras y satánicas vergüenzas se tapan todos entre sí? Hoy por ti, mañana por mí. Cortafuegos sobre cortafuegos, beneficiando a todos.

El pueblo español, con la aceptación de la monarquía constitucional, aceptó alegremente su definitivo suicidio. Festejó su renuncia al decoro político, vivaqueó la indignidad como forma de hacer política, aceptó lo inaceptable, colaboró con el mal. Lo mismito que con el actual acojonavirus, asumimos la esclavitud sin oponer resistencia.

Campechano I de Españistán, argamasa del mal

Campechano I de Españistán fue (y es, a través su coronado continuador) el elemento cohesionador de todos los poderes - visibles e invisibles - del Estado. Ejecutivo, legislativo, judicial, mediático, económico, financiero, empresarial, médico, académico, policial, militar. Cordón umbilical de dos dictaduras (franquista y postfranquista), espacial y temporalmente, devenía forzosa e inexcusable argamasa. Cualquier cortafuegos, imperioso para imposibilitar destejer semejante entramado mafioso. Ora masónico, ora infernal.

Campechano estimó España como su caciquil cortijo. En tierra de aforados, indultos y jurídicamente inviolables, manifestándose fehacientemente que nuestra patria no la forman hombres libres e iguales ante la ley (por muy injusta que ésta sea), el listado de variadísimas tropelías deviene escalofriante. Hagámonos ciertas preguntas. Anteriores a los aceleradísimos trenes sauditas, 2014.

¿Alguien investigará de verdad?

¿Se investigará, de verdad, la relación del bonachón con el golpismo del 23-F? ¿Lo sabía, lo indujo, lo legitimó? ¿Elefante blanco o cisne negro? Más preguntas. ¿Creeremos a José Amedo cuando afirmaba que el monarca conocía a la perfección la creación felipista de la banda terrorista Gal? Y las finanzas. ¿Se embaulaba entre 1 y 2 dólares, comisiones mediante, en cada transacción petrolífera realizada?

Toc, toc. ¿No es mínimamente delictivo utilizar a los siniestros espías españoles, nuestra genuina amenaza, para tapar correrías sexuales de todo tipo y condición? ¿Alguien se anima investigar las cuentas en paraísos fiscales de amigas, amantes y demás familia del emérito y de las suyas propias, of course? ¿Y el discutible origen de su herencia? ¿Conocía la trama Nóos forramos de su hija y yerno?

Armas, petróleo y paraísos fiscales

¿Y las salutíferas relaciones que mantenía con comerciantes de armas, tal El- Assir? Y vuelta de tuerca armamentística. ¿El inquietante caso Defex? ¿O nuestro carpetovetónico Irangate, una decena de empresas españolas, indisoluble fragmento del feroz lobby militar, exportando ilegalmente material de defensa y doble uso al régimen de los ayatolás? ¿Ese tipo de tejemanejes tan corrompidos no exigirían un Mister X, cuanto menos, engrasador?

Más interrogantes. ¿Existiría algún vínculo financieramente ilegal con Manuel Prado y Colón de Carvajal, administrador privado del monarca durante más de dos decenios? ¿Y la relaciones entre la cuenta Soleado y la Gürtel o con la hiperladrona trama de los Pujol?

Suma y sigue

Y eso por no hablar de rarísimas muertes de hermanos y "amigas"( Sandra Mozarowski), profusas denuncias de paternidad, vínculos familiares con la precaria y extraña trama ( de presunto blanqueo) de Gao Ping o sus buenas - demasiado buenas- relaciones con el Cesid/Cni: he aquí la madre del cordero.

Venga, un adarme de coraje, ¿alguien se atreve a investigar? Ah, bueno, fiscalía aparenta colmillo retorcido con el asunto del Ave de Medina-La Meca. No se preocupen, en su tránsito judicial alguien se limpiará el ojete con la denuncia. Fin del asunto. Operación cortafuegos, esta vez jurídica.

¿Régimen del 78 o tercera república?

Narcorrégimen pedófilo del 78 o III república. Siempre con los mismos chantajes emocionales/políticos o chuscas disyuntivas. Crucifixión o lapidación. El paradigma del mal menor. Ni uno ni la otra. Menor o mayor, el mal es siempre mal. Además con la consistente sospecha, cuando no inquebrantable certeza, de que un cambio de régimen en España es siempre lampedusiano. Todo cambia para que todo siga igual. Segunda república, franquismo, 78: una patria común sin igualdad ni libertad. Y, sobre todo, sin dignidad. En fin.