Este año se presentan 8 candidaturas más que en 2019, de 15 a 23 este próximo 4 de Mayo. Con el tratamiento de los medios de comunicación a los partidos que les interesa, es un gesto cuanto menos de optimismo de esas candidaturas que se salen de la "versión oficial".

¿Por qué no es perder el voto o tirarlo como a los que vamos a votar a esas candidaturas residuales nos dicen continuamente amigos y familiares ayusistas y Voxeros, en mi caso? Porque mi 'voto perdido' puede marcar el éxito electoral de varios partidos grandes e incluso decantar la lucha de bloques este 4-M, sin yo tener que votar nada con lo que no me sienta verdaderamente identificado. Me explico:

El puñado de votos de todos los partidos sin representación, puede tener más valor que nunca, ya que de ese 'voto perdido' puede depender la victoria de uno u otro bloque si se produce un empate técnico. O quizá no tienen la fuerza de hacer caer la victoria de uno u otro lado, pero sí de arruinar el 5% de votos que necesita Ciudadanos, y también Unidas Podemos y Vox, para entrar en la Asamblea de Madrid. Ese suelo del 5% se traduce en unos 180.000 votos. Mil arriba o mil abajo pueden ser la diferencia entre la supervivencia y el desastre. Si mi formación no entra en la Asamblea ¿Es perdido mi voto, si con ello no entra en la Asamblea cualquiera de los partidos que están al límite y que si no los voto es porque no los quiero? No y precisamente en estas elecciones es cuanto menos perdido es mi voto, perdido, que ya me jode que lo llamen así, ya que parecemos electores de segunda. Estas elecciones es la que más valor tiene mi voto perdido. Estas elecciones son en las que más valor tiene mi voto perdido y además, siempre he votado a formaciones con el voto perdido, ¿porque voy a dejar de hacerlo ahora, cuando más les vale mi voto perdido?

Mucha gente cercana te insiste que esta vez es muy importante el voto útil para que no gane el bloque contrario, pero eso del 'voto útil' es una expresión trampa. Si siempre votas al partido útil y no al que realmente crees que puede cambiar las cosas, nunca cambiarás nada. Es la pescadilla que se muerde la cola. El voto útil es un arma empuñada por los que no quieren pensar mucho y no quieren cambiar nada en la política. Es verdad, que puede parecer utópico, pero es una realidad con la que llevamos 40 años luchando los del "voto perdido" y por fin nos llegan unas elecciones en las que seguiremos sin tener representación, pero podremos ayudar a que otros no lo hagan al no dejarnos engañar por el mal llamado "voto útil".

Hay otro objetivo que tenemos que conseguir los electores de "segunda" y es despertar a los cientos de miles de ciudadanos que se quedan en casa e ilusionar a muchas personas que no pensaban ir a votar.

En la lucha de extremos, hay partidos que sobre el papel deberían pescar más votos que nunca, pero nuevamente van a ser barridos por ese voto útil. Es el caso del Partido Comunista de los Trabajadores de España y Falange Española de las JONS, por ejemplo.  Alberto Sánchez, apela al voto comunista auténtico y Manuel Andrino al militante autentico y no engañado por un falso patrioterismo y esos votos que tanto unos como otros consigan harán mucho daño a Unidas Podemos y VOX respectivamente.