Todo en España es sumamente contradictorio. Pedro Sánchez fue aupado a la Presidencia del gobierno por comunistas, amigos de asesinos y separatistas de todo tipo y pelaje. Pedro Sánchez solicita una tercera prorroga de su estado de alarma y para ello busca apoyos en el principal partido de la oposición, el Partido Popular, que junto con Ciudadanos, se convierten en los mejores aliados del gobierno socialcomunista, del tándem formado por Sánchez e Iglesias. El capítulo de contradicciones es inacabable y a pesar del apoyo recibido, los portavoces de comunistas y socialistas, así como todas las terminales mediáticas de la izquierda, solo critican a las formaciones que les apoyan para que los planes de este par de ineptos mamarrachos salgan adelante. Pablo Casado e Inés Arrimadas, son la mejor garantía para que Sánchez e Iglesias se mantengan en el poder, la mejor garantía para que nada cambie, para que todo siga igual.

Las terminales mediáticas cercanas al Partido Popular y Ciudadanos, que también las tienen, son sumamente críticos con la gestión que el gobierno Sánchez está realizando sobre la crisis de coronavirus. Nos hablan, y con mucha razón, de que todo lo que rodea al gobierno, es manifiestamente mejorable. Desde la descoordinación entre las distintas administraciones a la hora de sumar cadáveres, muertos que son despojados de toda humanidad y a los que se esconde de manera vergonzante, pasando por la compra de material defectuoso y de test para pruebas masivas que no acaban de llegar y mucho menos de hacerse, excepto si eres Irene Montero, que lleva ya cinco, hasta la realización de promesas grandilocuentes a pequeñas empresas y autónomos, con nula intención de ser cumplidas y por supuesto, sin olvidarnos de la pandilla de mequetrefes, capitaneados por Fernando Simón, que de forma diaria nos dan un información sesgada, tergiversada y manipulada, para mayor gloria de los intervinientes. El sentimiento de que estamos ante una banda de negligentes, irresponsables e incapaces, empieza a ser generalizado. A pesar de todas las evidencias y todas las quejas, son estos mismos medios, los que “jalean” al Partido Popular desde la grada, para que llegue a acuerdos con Sánchez y su gobierno. Les urge a que lleguen a un gran pacto para lo que pomposamente llaman la reconstrucción nacional.

Lo cierto es que no entiendo nada. Reconocen que estamos ante la peor de las situaciones con el peor de los gobiernos posibles, y sin embargo le dan a Sánchez un cheque en blanco, para que siga castigando a todos los españoles, y a eso lo llaman lealtad institucional, cuando yo solo veo traición. Nos venden que estamos en la misma trinchera, cuando donde de verdad estamos es en una gran fosa común, con Sánchez e Iglesias como enterradores, a los que ahora desean sumarse Pablo Casado e Inés Arrimadas. El Partido Popular y sus medios de comunicación afines, desean estar en Misa y replicando y eso es harto difícil, es incompatible. Buscan la cuadratura del círculo, convirtiéndose en aliados de aquellos a los que señalan como culpables, sin querer ver ni entender, que esto les convertirá a ellos en cómplices.

Llevamos tantos miles de muertos, que ni siquiera la izquierda y sus artimañas serán capaces de esconder. Es tanto el dolor, la rabia y la ira, que esto no lo pararan ni los aplausos impostados de la ocho de la tarde, ni un abrazo, ni un pacto, ni una mesa de negociación o reconstrucción. Nos dicen que nadie se quedara atrás, como si aquí no hubiese muerto nadie, banalizan el dolor y el luto, prohíben las banderas a media asta, no se ponen de acuerdo ni para sacar una reglamentación adelante para que salgan del arresto domiciliario los más pequeños, son un atajo de incompetentes ministeriales, que ni siquiera con una mesa de coordinación, son capaces de coordinarse, y estos son a los que Pablo Casado presta su apoyo incondicional, sin querer enterarse, que la reconstrucción nacional de este país, solo será posible sin Pedro Sánchez y si Pablo Iglesias y posiblemente, también sin Pablo Casado.

Javier García Isac/director radioya.es