Dicen que la ignorancia es muy atrevida, y creo que es verdad…

Normalmente los ignorantes suelen pontificar sobre aquello que ignoran, que es todo, o casi todo.

En España abundan los ignorantes, y es fácil verlos en las tertulias televisivas, de la radio, y en las barras de los bares, normalmente hablando ex cátedra, pues los ignorantes se creen muy inteligentes, y no sienten vergüenza de su estulticia.

Pedro Sánchez es un claro ejemplo de ello.

Yo estudié la licenciatura en Derecho en la antaño prestigiosa Facultad de Derecho de la Universidad de Zaragoza, y como soy una vocación tardía, quiero suponer que todavía disfruté de ese prestigio, a primeros de los años 90 del siglo pasado (que mayor me estoy haciendo, a Dios gracias).

Pues bien, en los dos años de derecho constitucional, nunca oí hablar de que en España existiera un sistema o régimen de cogobernanza, empeño en el que anda sumido el presidente del gobierno, o más bien del desgobierno, actual.

Tampoco escuché en los dos años de derecho administrativo que las comunidades autónomas pudieran tener unas relaciones de bilateralidad con el gobierno central, como si estuvieran al mismo nivel, y fueran titulares de una “soberanía” territorial sobre su respectivo feudo o satrapía.

Pero todo ello, a ese ignorante jurídico que es Sánchez, doctor cum fraude en economía, le da igual, y es que la ignorancia es muy atrevida.

“Eleva” a Cataluña a la condición de “estado libre asociado”, y dice que va a celebrar cumbres con esa autonomía, igual que si fuera una cumbre de jefes de estado y presidentes del gobierno de la UE, por ejemplo.

Y visto que en Cataluña hay un presidente de la Generalidad, ¿quién asumiría la jefatura del estado…?

¿La rata de Puigdemont?

Y sobre la cogobernanza, pues que quieren que les diga… No existe, y no hay norma jurídica alguna, en la Constitución o en el ordenamiento jurídico básico, que contemple su existencia.

De cualquier forma, no descarto que en alguna de las decenas, es posible que más de un centenar, de reales decretos-leyes dictados por el propio ejecutivo, se haya introducido esa palabra, a traición, pero repito, es algo totalmente ajeno a nuestro ordenamiento jurídico constitucional.

Pero a grandes males, grandes remedios.

Con tal de seguir unos meses más en La Moncloa, Sánchez está dispuesto a cargarse la Constitución, el estatuto de autonomía de Cataluña y todo el ordenamiento que a cientos de buenos juristas les ha costado décadas pergeñar y poner en funcionamiento.

¡Y es que, en España, dónde haya un zote, que se quiten los inteligentes!