De sobra es conocido el affaire del Partido Popular en las últimas horas, pero por si alguien todavía no sabe, Pablo y Teo han encargado espiar al hermano de Isabel Díaz Ayuso para tratar de encontrar algún trapo sucio y la investigación ha dejado como resultado un nuevo ridículo. Casado creyó que era tan sencillo como falsificar un máster y Egea como lanzar una aceituna en el campo.

Si queda alguien dentro del PP cuyo interés real sea el futuro de España, deben luchar por echar a Pablo y Teo cuanto antes, como lleva pidiendo nuestro gran articulista Julio Merino desde hace mucho tiempo, porque se han convertido en un problema para España y en una bendición para Sánchez. De lo contrario, nos aseguraremos seis años de sanchismo que acabarán por destruir definitivamente a España.
 
Con esta breve introducción, no quiero decir que Isabel Díaz Ayuso sea inmaculada en el tema de la corrupción y como ha dicho Almeida (que por cierto ha tenido que empujar al chiquilicuatre de Camorrero a la dimisión, lo que demuestra casi al 100% que la cúpula del PP está metida hasta las trancas en la contratación de la agencia de detectives), yo no pongo la mano en el fuego por nadie, pero si la cara es el espejo del alma, he visto a una Ayuso compungida y dolida de verdad, a un Teo marcando un rictus exclusivamente para la rueda de prensa, Almeida (con la cara de siempre) pero con el gesto más que claro que le habían pillado con el carrito de los helados y a Pablo...a Pablo no le hemos visto, pero si analizamos su cara es imposible que alguien viva con una sonrisa eterna.
A esto llega la oposición y pide, con razón, que "Pablo el sonrisas" explique que si sabía esto porqué no lo denunció y le pide celeridad. Insisto que con razón, aunque se les olvida la falta de celeridad en casos como:  el de los EREs, en la que la Comisión Europea había situado a Andalucía como la región más corrupta de Europa, así como pedir dicha celeridad a sus socios de gobierno: manipulación de las primarias de Podemos, las revelaciones de sobresueldos, el mal uso del sistema de protección de datos, el presunto maltrato laboral de la pareja Pablo Iglesias e Irene Montero hacia una escolta. Y ahí, la corrupción que desborda a las nuevos convergentes, con una portavoz en el Congreso, Laura Borrás, que acaba de ser imputada por corrupción o la primera sentencia que por primera vez incrimina a exdirigentes del PNV, una formación que siempre ha hecho gala de estar limpia. Y no nos metemos en la corrupción histórica del PSOE: Filesa, Malaya, Mercasevilla, Caso Guerra, GAL, Astana, AVE, Caso CCM… Una larga lista de escándalos que también parece haber olvidado Pedro Sánchez, pero que "Pablo el risitas" no se haga ilusiones que el PP también va listo de ello y ahora le suma el acto ce camorrismo contra su valor más al alza en el partido.
Esto no es más que el Régimen del 78 en estado puro, corrupción, corrupción y más corrupción y lo que es más grave, que el pueblo se ha acostumbrado a ello, por lo que tenemos lo que nos merecemos y lo grave es que quienes se están frotando las manos, son los seguidores de VOX que con razón piensan que van a ser los grandes beneficiados de esto ¿Pero lo será España? Ya les digo que no y lo siento, pues se que en este medio hay mucho seguidor de VOX, y del PP y de Falanges varias y movimientos identitarios...también nos siguen los de Público y su redactor estrella contra la "extrema derecha" Danilo Albin. Y digo que no, porque VOX es una herramienta más del sistema para distraer, como lo fue PODEMOS, Cs y UPyD y cuando, como vulgarmente se dice, "toquen moqueta" empezará a salir a la luz (no sale ahora porque al gran bipartidismo no le interesa) el gran megachiringuito que tienen montado los chicos de Abascal, cuando venían a la política a desmontar los chiringuitos.
Después, solo después y solo a lo mejor, la gente se dará cuenta que lo único que salva a España, son las fuerzas que quieren derrocar el Régimen del 78 de arriba abajo, para lo cual esperemos no llegar tarde.