Me refiero a la situación “poscoronavirus”. Al tiempo. Obvia relatar de nuevo la incompetencia manifiesta que el Gobierno social comunista ha demostrado desde el comienzo de esta crisis sanitaria, más, por si hubiera alguna duda,  ahí está el número de muertos y de contagios , a la cabeza del mundo en casi todos los aspectos, y que la corrobora. Por supuesto que esta epidemia acabará tarde o temprano. No puede ser de otra manera; de hecho el número de fallecidos disminuye gradualmente y aumenta el de curados. Sí, todo pasará y seguramente el inmenso enfado que la población española siente en estos momentos con este Gobierno de incapaces irá mermando poco a poco. Lo vamos a ir viendo, de hecho yo ya lo percibo. No cabe duda que la inmensa tarea propagandística que están llevando a cabo los medios subvencionados para blanquear el desastre de lo que ha hecho este Gobierno empieza a surtir efecto. Buena prueba de ello lo vamos a ver la semana que viene cuando el individuo este que nos gobierna irresponsablemente cite a los partidos políticos y agentes sociales para reeditar lo que llaman unos nuevos “ pactos de la Moncloa”. Es entonces cuando vamos a ver como muchos de los que vociferan ahora volverán al redil y serán hasta capaces de entablar diálogo con los responsables directos por incompetencia de miles de muertos. De hecho ya lo estamos viendo. En este momento, y salvo cambio de parecer del PP, cosa que dudo, sólo VOX es el único partido que no está dispuesto a entrar en esta pantomima que sólo busca salvar al Sr. Sánchez y sus sectarios e inútiles socios comunistas de la debacle en la que se deberían encontrar.

A ver, seamos serios, ¿cómo es posible que el responsable, por incompetencia e inacción, de la mayor catástrofe habida en España desde la guerra civil sea quien lidere un movimiento salvador de emergencia nacional ?

O sea, ¿ el que nos ha llevado a la ruina sanitaria y nos está llevando a la ruina económica es quien nos ha de sacar del atolladero en el que nos encontramos?

Esto es simplemente patético y algo que sólo pasa en la podrida política española. Sí, podrida y putrefacta.

Esto no sucede para nada en la vida normal. En cualquier empresa, o, por ejemplo, para verlo más claro: en el ámbito del fútbol cuando un equipo a mitad de la liga va abocado al fracaso lo que se hace habitualmente es cesarlo inmediatamente y buscar un sustituto que sepa de qué va la cosa.

En la política española presente la cosa es bien diferente. Lo que yo me pregunto es porqué sucede esto ya que me cuesta creer que el pueblo español se encuentre en tal grado de “aborregamiento” que permita que vaya a suceder lo que va a ser evidente. Aunque me temo que es y va a ser así .  Sólo espero que al igual que sucedió en 1808 llegue el momento en que la situación se pueda revertir.  En aquellos nefastos días la traición de los reyes y de toda la clase política, incluyendo las élites intelectuales y desde luego la de la aristocracia y de los altos mandos del Ejército, posibilitaron la ocupación de España por el ejército de Napoleón. No fue hasta que el pueblo se alzó en armas que España empezó a recobrar su dignidad. Aquello es historia de otros tiempos.

La situación no es hoy evidentemente la misma pero los miserables que se encuentran en el poder hoy en España no desmerecen en absoluto al de aquellos días.

Es lamentable y triste observar como muchos compatriotas que hasta ahora han bramado en las redes sociales contra el Gobierno comienzan ya tímidamente a asomar la patita conciliadora con los responsables del desaguisado presente. Ejemplo claro es el partido Ciudadanos hoy sin apenas representación parlamentaria y que ya apunta una tibia convergencia con el Gobierno. Los partidos en general comienzan a pensar en sus intereses partidistas y nada más. Los miles de muertos pasarán a la historia como sucedió en otras épocas pasadas como cuando, por ejemplo, ETA asesinaba y hoy ya vemos donde están sus dirigentes o cuando el 11M en Madrid de cuyo autoría nos hemos quedado con unos moritos condenados y punto.

Sí , lo siento, no irradian optimismo estas líneas. Ya me gustaría que fuera otro el sentimiento pero son el reflejo de lo que comienzo a percibir. Ojalá me equivoque.