Hay sucesos en una nación que sólo son imaginables cuando el pueblo devino en una masa ovejuna consecuencia de una mala educación que primó durante 40 años de democracia la igualitaria mediocridad frente a la excelencia del esfuerzo y cuyos frutos percibimos espantados: una juventud inane e indolente abandonada a la molicie de una tóxica TV.  El móvil y el fútbol regalados por un estado del bienestar protector que todo lo da a cambio de nada: "Pan y circo" ¿les suena?.

Es la sociedad del ni-ni perroflauta, y ellos los logros sociales de esta decadente socialdemocracia rendida a la coacción ideológica del marxismo cultural igualitario en la pobreza moral, social e intelectual, que desnaturalizo la iniciativa personal y la prosperidad social por el subsidio estatal, desvirtuó la familia y hasta la natural definición de sexos o el amor romántico, demonizados desde el gobierno como creaciones de un heteropatriarcado opresor a derribar, y el hetero, como único culpable se estigmatiza y señala, quienes con más de 70 años, crecieron en un tiempo donde a la masculinidad se le exigía virilidad para inmolarse en guerras, cuando hoy, a esos hombres ya ancianos que nos dieron tanto, esta época ingrata los señala por "tóxicos" y los deja morir solos y axfisiados.

Esta toxicidad sociológica que erosiona los fundamentos de una sociedad sana, y cohesionada, capaz de reconstruir la nación y ofrecer generosidad a criminales en la concordia de la transición, hoy se debate entre la falsa lucha de sexos que impone el experimento sociológico del marxismo cultural, una crisis económica como jamás conocimos, y una pandémica infección extendida por los lobotomizados del #8M.

Es la tiranía socialista que implantan desde la destrucción social cuyo rescate prometen con el impuesto a tu dinero, pues el estado jamás te da nada que no te haya quitado antes,, difundiendo a cambio de tus ahorros expropiados una cristianofobia que te habla de igualdad mientras defiende el islam, habla de libertad desde la censura a la prensa, regando de subvenciones a la que es Newtral y servil, cercenando la libertad de expresión con demandas judiciales contra el opositor, seguros de la fiscalía, quien anulado por decreto el juez instructor, tiene el terreno allanado para imponer desde las leyes ideológicas que permitió Rajoy, una limpieza social e ideológica total, con sentencias, multas y cárcel. Asistimos al advenimiento del totalitario comunismo.

Pero quizás este kafkiano sin vivir depare curiosas sorpresas:

-Aprueban decretos reales que el jefe de estado debería antes revisar y firmar, retorciendo decretos del BOE, la legitimidad en felonía y el estado de excepción se torna un golpe de estado.

-Las leyes ideológicas que expropiaron la inviolable presunción de inocencia son un arma de doble filo del feminismo marxista despechado y rencoroso, que quizás apuntille la caduca relación sexual de quien regala portavocías, ministerios o asesorías a sus nuevas amistades, tras berrear trasteando a periodistas como Cristina Seguí.

Afirmaba el déspota Napoleón que las únicas batallas que se ganan contra las mujeres es retirándose a tiempo y que no hay peor tirano que un soldado raso ascendido a general. Sustituyan soldado por cajera de hipermercado, y añadan un ministerio, tres churumbeles, tres positivos de #coronavirus para que un ataque de cuernos se torne ariete y lo devuelva a Vallecas, barrio que traicionó y eligió abandonar.

Veremos si las arruinadas clases medias vallecanas perdonan el mal que su ex vecino sembró desde una demagogia que jamás pagará ni el cerrado taller del hijo ni la tumba del abuelo, vendiendo falsas repúblicas desde la hoz y el martillo devenidos en maza y guadaña que siega proyectos de vidas despreciando banderas de España.

 

"Si pública es la mujer

que por puta es conocida,

República viene a ser

la puta más recorrida.

Siguiendo este parecer,

que es de lógica absoluta,

todo aquel que se reputa,

ser de República hijo,

viene a ser a punto fijo,

un hijo de la Gran Puta". (Clímaco Soto Borda 1870-1919)