Estaba convencido de que el Derecho estaba a favor de la convocatoria anticipada de elecciones en Madrid, pero no las tenía todas conmigo, por la posible existencia de “duendes” judiciales, que interpretan torcidamente las normas jurídicas, en beneficio de sus verdaderos amos, pero no ha sido el caso, y bien que lo celebro.

La otra posibilidad es que yo no tuviera ni idea de Derecho, que es algo que entra dentro de lo posible, y que no es desdeñable, en absoluto, pero la certificación del secretario general del consejo de gobierno de la comunidad, acreditando la hora de la sesión, el acuerdo adoptado, la hora de finalización de la reunión, etc., arrojaban pocas dudas sobre la prioridad de esta acción, frente a la moción de censura presentada por esos partidos perdedores, que solo son capaces de encaramarse al poder de forma torticera, y en contra del deseo de la mayoría de la población.

¿A quién le molesta que los ciudadanos puedan ir a votar, y expresar libremente sus opiniones…?

Pues, obviamente, a los enemigos de la libertad, es decir: comunistas, sanchistas –pues el PSOE ya está muerto-, separatistas, terroristas, etc.

La presidenta del PP madrileño es una señora de armas tomar, más lista que el hambre, y que no se deja hacer la cama…, aunque han estado a punto de hacérsela.

Es una pena que no presida el PP nacional, y jubilen a ese desempleado de 40 años llamado Casado, que nunca ha trabajado en nada ajeno a la política, y lo que es peor, le aterra la posibilidad de tener que hacerlo…

Madrid es, en estos momentos, un símbolo de esa España que se resiste a morir, a manos de los social comunistas, separatistas y terroristas, esclavos todos ellos del NOM, Nuevo Orden Mundial, a las órdenes de Soros y sus secuaces.

No resido en Madrid, y es una pena, pero nadie es perfecto, sino junto a la Virgen del Pilar, Patrona de la Hispanidad, y de la Guardia Civil. ¿Dónde podría estar mejor…?

Quizá sea esta la última oportunidad para que el pueblo español, representado por nuestros conciudadanos de Madrid, pueda decirle al duunvirato de dictadores, Sánchez e Iglesias, que su “modelo” de sociedad no es de recibo, y que si quieren implantarle en algún sitio, que se vayan a Venezuela. O a Corea del Norte.

Rezo para que así sea.

Y confío, sigo confiando, en mis buenos y sensatos amigos madrileños, que saben perfectamente que en este envite representan a toda la Nación española, esa gran Patria que se resiste a morir.