Mi optimismo e idealismo innato me impide ni siquiera plantearme la desaparición de España. España es inmortal, España es invencible, España es irrevocable y España no va a desaparecer ni dejará de existir mientras tenga hijos dispuestos a luchar y morir por ella, he ahí lo esencial, mientras tenga hijos dispuestos a luchar y morir por ella.

Pero ese convencimiento de la inmortalidad de España no me impide reconocer la situación caótica en todos los aspectos en la que nos encontramos, ya que, casi con toda seguridad, España se encuentra en el peor momento de su historia desde que existe como nación por dos motivos principales: Primero porque sus enemigos son cada vez más poderosos y segundo porque apenas tiene quien la defienda. 

Sus enemigos son muy poderosos y numerosos, por un lado, sus enemigos externos, el globalismo, la mundialización, el nuevo orden mundial que quieren acabar con todos los estados nación, y por supuesto, hay unos estados nación con los que quieren hacerlo antes que con otros, por ejemplo, con España. Lo hacen porque nos tienen ganas y no olvidan lo que España representó en el mundo durante varios siglos, que justo representó todo lo contrario de lo que ellos quieren intentar hacer con el mundo actual. Y no perdonan tampoco, por supuesto, que no pudieran con nuestra nación en el siglo XX cuando España derrotó por las armas al social-comunismo hace 80 años y ofreció luego un dique al mundialismo durante 40 años para que otra vez no pudieran imponer, al menos completamente, sus objetivos hasta que murió Franco.

Y, por otro lado, la eficacia contra nuestra nación de esos poderosos enemigos externos, como he dicho en infinidad de ocasiones, se debe a que España no tiene apenas defensas, carece prácticamente de sistema inmunológico, entre otras cosas, porque los enemigos internos han ido preparando el camino para arrebatarle a España sus defensas y han servido de caballo de Troya del mundialismo y del globalismo. Y esos enemigos internos, ese caballo de Troya, es mucho más amplio y mucho más variado de lo que algunos creen.

Por un lado, están sus enemigos declarados abiertamente, los separatistas, que viven para asesinar a España, son enemigos de España y lo reconocen. También están otros enemigos declarados, aunque aparentemente den la impresión de que lo sean en menor escala, ya que a veces hablan de España y hasta forman parte de su gobierno, como ahora mismo, que son los socialistas y los comunistas. Pero entre estos enemigos internos, hay otros que casi son los peores, que son aquellos que sirven de cómplices necesarios a los enemigos declarados de España, separatistas, socialistas y comunistas, mientras se presentan como defensores de España. A la vez que se llenan la boca de España o de país, (depende de la época o lo que toque decir teniendo en cuenta lo que la opinión pública admita mejor en ese momento), equiparan a España con la democracia, con la constitución y con la monarquía actual eso cuando no la subordinan a estas tres calamidades, que precisamente han sido quienes han debilitado a España y las que la han puesto de rodillas frente a sus enemigos, los internos y los externos.

Y esos enemigos externos e internos, y dentro de estos últimos los que se declaran abiertamente anti-españoles, pero también, repito, aquellos quienes hipócritamente a veces se envuelven en la bandera de España mientras abrazan los motivos y los causantes de la posible desaparición de España es decir su democracia, su constitución del 78 y su monarquía, estos enemigos han logrado su obra maestra, que ha sido desarmar a España intentando quitarle fuerza física y moral a los hijos que aún estén dispuestos a luchar por su patria. Por eso es fundamental saber quiénes luchan de verdad por España y quiénes dicen hacerlo, pero en realidad lo que hacen es, defender su España de pulserita, tras intereses patrioteros y electoralistas.

Como prueba un botón, para mañana 12 de octubre estaba convocada por la Falange una concentración en la Plaza de Ópera para conmemorar el día de la Fiesta Nacional, por la Unidad de España, y también con motivo de lo que está ocurriendo, para denunciar el secuestro del pueblo español por parte del gobierno y por parte de la oposición.

Pues bien, tal y como ocurrió con la manifestación convocada también por la Falange para el pasado 2 de mayo, mientras se autoriza todo tipo de manifestaciones en las calles, a pie o en el “cochecito leré”, como suele hacer el “PP verde”, la Delegación del Gobierno acaba de comunicar, para que no haya tiempo material para poder recurrir, la prohibición del acto de la Falange, mientras autoriza otros actos ese mismo día, a esa misma hora en la misma ciudad.

Es evidente a quién el sistema considera su enemigo, los falangistas y los patriotas de siempre, y a quien le conviene que lidere, aunque sea hipócritamente, la oposición.

Sólo los patriotas, los patriotas verdaderos, no los amancebados por el régimen del 78, podemos evitar la desaparición de España y sólo los patriotas verdaderos, con la ayuda de Dios, lo vamos a conseguir. Mientras haya un español, vuelvo a repetirlo, dispuesto a dar su vida por España, nuestra patria sobrevivirá.

Así que en la víspera del 12 de octubre… ¡ARRIBA ESPAÑA!