Si partimos de premisas sanitarias para analizar nuestra actual alucinación colectiva, incurrimos en mentecato error. La salud, formidable pretexto. La vaina va de otra cosa. Parodia liberticida, montaje totalitario, arresto domiciliario sin juicio previo, la Operación Coronavirus, con sus próximos "rebrotes", sádica tortura. Castigo cruel, degradante e inhumano infligido a medio mundo.

Diabólicas ceremonias

Mediante su simbología satánica, tantos ejemplos tamizándose sutiles entre intersticios. El bozal del espíritu, mascarilla dicen, adecuada muestra. Máscara, remembranza masónica, inútil y perjudicial, su propósito, dato ajeno a la salud. Pieza y fragmento de un demoniaco y tétrico ritual que se nos escapa pero intuimos. Torturados, MK Ultra, buen precedente: más dolor, más confusión, más trauma.

El futuro, más tenebroso aún. La última, de momento. El Centro para el Control de Enfermedades de los EEUU, CDC, en su web oficial: Preparedness 101: Zombie Apocalypse. Falsa emergencia de pandemia zombi. ¿Adónde coño quieren ir a parar?

Operación bélica de castigo

Coronavirus. Operación de castigo de ribetes militares. De falsa bandera, el inexistente- aún sin aislarse - nuevo coronavirus no es culpable de nada. Tan solo una fabulosa y eficaz excusa para aplicar tácticas y estrategias bélicas de punición - sobre todo, mentales- a toda la población.

Lo más doloroso en estos momentos, colaboracionismo de la inmensa mayoría de la basca. Hipnotizados por las numerosas pantallas, los esclavos adoran su servidumbre. Para amar tal infame estado, terrorífica y variada labor de zapa durante los últimos decenios. Agravándose en las postreras calendas.

Subsistemas, Sistema, Horror

Subsistema educativo que solo pare analfabetos funcionales, esclavos de no importa quién. Subsistema sanitario moderno, apoyándose en una medicina reduccionista, mecanicista, iatrogénica. Deshumanizadora, en definitiva. Quebrantamiento para la salud, con su tóxica hipermedicalización, causa directísima del profundo deterioro físico y, sobre todo, cognitivo y mental de las últimas décadas. La medicina contemporánea excreta seres degradados, seres-nada: sin iniciativa, sin vitalidad, sin voluntad. Carne de esclavitud. Subsistema alimentario manoseado por escasos cárteles mafiosos que nos venden mierda, toxicidad y futuras dolencias. En ese sentido, sanidad y alimentación, estrechísimos vasos comunicantes. Subsistema (des)informativo, grotescos y arrastrados voceros de sus variados amos…

Esperanza, ¿una puta vestida de verde?

Múltiples factores contaminantes por doquier. Preferentemente químicos y electromagnéticos. Múltiples elementos para la desesperanza. Escasas reseñas esperanzadoras. Cada vez menos. Apocalipsis zombi, la polla en cebolla, puesto negro sobre blanco, no se cortan un pelo. Confiemos que nada rija definitivamente los destinos de la humanidad. Confiemos que no todo sea irreversible. En fin.