Sí, el pasado jueves el pleno del Congreso aprobó una proposición no de ley para instar al Gobierno a “revocar de forma efectiva las condecoraciones y recompensas concedidas por el Estado a funcionarios y autoridades de la dictadura franquista que, antes o después de la concesión, hubiesen realizado actos u observado conductas manifiestamente incompatibles con los valores democráticos y los principios rectores de protección de los Derechos Humanos” y además para que se adopten las normas precisas para “revisar e invalidar todas las distinciones, nombramientos, títulos honoríficos y demás formas de realzar a personas y entidades que supongan exaltación o enaltecimiento del golpe militar de 1936, la Guerra Civil y del franquismo”.

Igualmente solicitan la elaboración de un catálogo de títulos nobiliarios concedidos entre 1948 y 1978, que “representen la exaltación de la Guerra Civil y dictadura, para su supresión”.

Esta proposición no de ley (PNL) presentada por los comunistas con el apoyo del PSOE, ERC y Ciudadanos sólo ha tenido la oposición de VOX toda vez que el PP muy en su línea cobarde y relativista se ha abstenido como viene siendo habitual cuando de aspectos relacionados con la Ley de Memoria Histórica se refiere. Sólo el diputado del PP  Suarez Illana en un rasgo de honestidad moral que le honra se ha desmarcado de su partido y se negó a abstenerse.

Una vez más la izquierda española sigue la linea revisionista de la historia que marca la Ley de Memoria Histórica, esa ley que el Sr. Rajoy y su partido popular se negaron a modificar o derogar cuando disponían de la mayoría suficiente para ello.

Hoy es esto y mañana es aquello o lo otro. Nada detiene el rencor de una parte de una izquierda que sigue sin querer reconocer que en la desgraciada guerra civil de principios del siglo pasado fueron vencidos y derrotados. Nada extraño en esto. El comunismo nunca perdona y jamás perdonarán que Franco les venció en la guerra y, lo que aún más les duele, en la paz. Y, sí, persisten en su afán revisionista de lo acaecido en España en el pasado con una visión sectaria y rencorosa de unos hechos ya superados por los españoles que ya habían cerrado heridas con la transición y las correspondientes leyes de amnistía.

Soy de los que creen que remover el pasado no lleva a ningún buen puerto. Lo único que se consigue es mantenernos a estas alturas del año 2020 en una espiral de acusaciones sin fin y sin sentido. Pero ya que se empeñan yo me pregunto: 

¿Acaso van también a revisar todo cuanto enaltece los miles de asesinatos de inocentes perpetrados por sus antecesores chequistas ideológicos durante la guerra, los miles que produjo el maquis o los más recientes de ETA muchos de ellos aún sin resolver ?

¿Acaso van a promover la retirada de estatuas y calles erigidas a culpables de tanta desgracia como Largo Caballero o Santiago Carrillo o La Pasionaria ? ¿Acaso van a condenar cuantos homenajes se hacen a etarras asesinos en sus pueblos como vemos habitualmente?

¿Cuándo van nuestro Gobierno y nuestro Parlamento a cumplir con las recomendaciones que la Asamblea Europea hizo en el pasado mes de septiembre para erradicar todo signo de la barbarie comunista en la UE? 

Claro que no olvidemos y no nos dejemos engañar. En estos momentos todo vale para desviar la atención pública sobre los más de 40000 muertos que ha producido el Covid-19 muchos de los cuales se podrían haber evitado si no hubiera sido por su negligencia e incompetencia.

Hoy es esto y ayer fueron los ataques dirigidos contra la Corona. La cuestión es remover el pasado para no hacer frente al presente. Vieja táctica comunista de manual.

Y en relación con su afán revisionista de catalogar los títulos nobiliarios concedidos entre 1948 y 1978 no les vendría mal saber a estos iletrados que es una iniciativa contraria al Estado de Derecho toda vez que nuestro Código Civil, en su artículo 2.3, establece el principio de irretroactividad de las leyes, y el art. 9.3 de la Constitución consagra la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables y que cualquier revocacion de derechos en base a esa PNL tiene carácter sancionador y no favorable, por lo que toda norma que se pudiera aprobar con arreglo a lo propuesto en esa iniciativa sería inconstitucional. Esa PNL supone un ataque al Estado de Derecho, a la Constitución y a la seguridad jurídica, por lo que debería repugnar a cualquier jurista .

E igualmente me pregunto si en ese catálogo van a incluir la primera dignidad nobiliaria por excelencia:  la de Rey de España. Es obvio que fue Franco quien designó a JC I como su sucesor a título de Rey. Nada más relacionado con el Generalísimo Franco que esa dignidad.

En definitiva estamos ante un PNL fruto del rencor y sectarismo de una izquierda vencida y derrotada. Una PNL ante la que el PP se abstiene y se lava las manos como Pilatos sin que se les caiga la cara de vergüenza, siquiera fuera por lo que supone de traición a sus padres fundadores.

Una PNL aplaudida por todos los que quieren destruir y romper España.

Una PNL votada por un partido como Ciudadanos sin moral ni principio alguno.

Una PNL presagio y aperitivo de otras que vendrán.

Malos tiempos corren para una Patria que un día fue grande y hoy se encuentra a los pies de los caballos debatiéndose entre su ser o no ser.