El argumento que están propagando los mentores del indulto a Griñán, condenado a 6 años de cárcel, se basan en una gran falsedad.

A Griñán, se le ha condenado por un delito de malversación.

El artículo 432 del CP, establece: la autoridad o funcionarios público que, con ánimo de lucro, sustrajere o consintiese que un tercero, con igual ánimo, sustraiga los caudales o efectos públicos que tenga por razón de sus funciones, se le impondrá la pena de prisión de 4 a 8 años, si la malversación revistiera especial gravedad atendiendo al valor de las cantidades sustraídas (900millones de euros) y el daño al servicio público.

El argumento esgrimido por sus mentores, entre ellos los ex presidentes Felipe González y Zapatero es que el pobrecito no se ha beneficiado de esa malversación.

Parece mentira al menos del epresidente Felipe González (abogado) que la malversación no requiere que se haya apropiado o enriquecido del dinero malversado.

Políticamente, Griñán se benefició de ese fondo de reptiles, pues ese dinero se distribuyó entre sus correligionarios  del Partido Socialista y de la UGT.

Si quieren indultar a Griñán, que argumenten otros motivos.

Estamos ante el mayor escándalo de corrupción del régimen del 78 y el indulto a Griñán terminaría de dar la puntilla a nuestro sistema democrático, clavando una espada de muerte al Art. 14 de la Constitución.

Si a la bochornosa clemencia con los sediciosos catalanes (no condenados por rebelión) y posteriormente indultados por el Gobierno, se une ahora este posible escándalo del indulto, estarían legitimados miles de presos con delitos de mucha menor entidad para salir en libertad.