United Health Professionnals, más de mil sanitarios - la mayor parte, médicos - allá por agosto, rubricaron un manifiesto pidiendo que se detenga de inmediato “el clima de terror, la sinrazón, la manipulación y las mentiras” de lo que consideran "la mayor estafa sanitaria del siglo XXI".

Datos de la estafa sanitaria

En él niegan por ejemplo que el Sars-Cov-2 resulte singularmente contagioso, que sea más mortal que el de la gripe y que haya provocado una saturación hospitalaria generalizada; es más, lo estiman virus de peligro moderado (presuponiendo que exista: obviamente, no existe). Asimismo rechazan la utilización de bozales, los recurrentes secuestros domiciliarios de la población, la validez de los test (PCR y antígenos/anticuerpos), las cifras oficiales de "contagiados" y muertos y la necesidad inmediata de ineficaces - y letales, tantas veces - vacunas.

Policía, ¿quieres ser instrumento de una dictadura?

Acabando septiembre detuvieron durante en Londres durante unas horas a Heiko Schöening, uno de los promotores de Médicos por la Verdad Alemania. Ya les hablé en otra ocasión de él, cuando llegó a Madrid para presentar la versión española de Médicos por la Verdad. Pues bien, tras su injusta noche pasada en el calabozo de la comisaría londinense, United Health Professionnals sacó un comunicado. Dirigido específicamente a la policía. Les cito literalmente. "Respetar la ley no significa obedecer ciegamente órdenes injustas. Hagan cumplir la ley pero no asuman la injusticia y la dictadura. . Niéguense a imponer tales medidas y dejen de abroncar a sus conciudadanos (cuando no lleven mascarilla, por ejemplo), ni les peguen, ni les encarcelen. No sean instrumentos de la dictadura. Manténganse del lado de los ciudadanos. Les aseguramos que estas medidas no tienen nada que ver con la medicina, ni con la higiene, ni con la preservación de la salud pública. Son dictadura y locura".

Palabra de médico. Pero de los que no salen a todas horas en la caja tonta dando la tabarra con sus trolas. En fin.