Desde que Sánchez, el gran dictador, el verdadero enemigo del Pueblo, decretó el Estado de Abuso el pasado 14-Mar y hasta bien entrado el mes de mayo este gobierno socio de ETA, con la complicidad del impresentable Fernando Simón, nos han estado machacando con el “colapso del sistema sanitario”. Los medios de comunicación afines (casi todos) nos han bombardeado con imágenes de los sanitarios desbordados por el trabajo y con declaraciones de médicos y enfermeros “de a pie” contando en vivo y en directo la calamitosa situación en que se encontraban.

Dado que ya sabemos que nos han mentido en casi todo -por no decir en todo-, siempre con el ánimo de crear un estado de histeria y de pánico entre la ciudadanía para dar cobertura a sus arbitrariedades liberticidas y para justificar su asalto al Estado de Derecho, he dedicado unas cuantas horas a analizar, con los datos disponibles, como ha sido el famoso “colapso del sistema sanitario”. Reconozco que lo he hecho con cierto placer, pues si no fuera por la trágica realidad que hay detrás de estos números (fallecidos, contagiados, hospitalizados, etc.) este nuevo deporte de descubrir las mentiras de esta pandilla de parásitos bolivarianos se está convirtiendo para mí en algo casi adictivo.

El gobierno ha venido publicando, con bastantes inconsistencias y numerosos cambios de criterio, el dato diario de numero total de personas hospitalizadas y número total de ingresados en UCIs desde el origen (i.e., acumulado) desglosado por Calamidad Autónoma. Ese dato, que tiene utilidad para conocer el nivel de “gravedad” de los contagiados, no sirve para conocer la situación del sistema hospitalario en una fecha determinada, como cualquiera entenderá fácilmente. Para conocer cual es la situación del sistema sanitario el dato necesario es el del número de pacientes hospitalizados o ingresados en UCI en cada fecha, y si además te dan la capacidad total del sistema (nº de camas y de UCIs disponibles a cada fecha) puedes tener una idea muy precisa del grado de ocupación o, visto de otro modo, de la disponibilidad de plazas hospitalarias o de UCIs en cada momento.

Dado que ha habido un número altísimo de hospitalizados (cerca de 125.000 hasta hoy) y un número también alto -aunque menor- de ingresados en UCIs (unos 11.500), se pueden utilizar herramientas estadísticas para ESTIMAR el nivel de ocupación día a día de nuestro sistema hospitalario. Basta con disponer del tiempo (días) de ingreso medio de los pacientes en el hospital o en la UCI para hacer una aproximación bastante exacta de cual ha sido el número de camas o de UCIs utilizadas en cada día.

Esto es lo que sale para las camas hospitalarias (luego hablaremos de las UCIs):

 Captura_de_pantalla_2020-05-22_a_las_18.07.50

El gráfico anterior es la información que suministra el gobierno y representa el número total de enfermos de Covid que han sido hospitalizados desde el origen de la epidemia. Evidentemente es una línea siempre creciente que tiende a hacerse horizontal, y se hará horizontal el día que ya no haya nuevos hospitalizados.

De esa información es posible sacar, con bastante aproximación, el número de pacientes que estaban hospitalizados CADA DÍA, lo que se representa en esta gráfica:

Captura_de_pantalla_2020-05-22_a_las_18.10.30

Aquí se ven dos cosas relevantes:

  1. El Covid, efectivamente, ha supuesto un esfuerzo sanitario descomunal: en España hay unas 160.000 camas hospitalarias y el Covid, en el pico, exigió más de 45.000[1] camas: un 27% de todas las disponibles, incluyendo las de los hospitales de emergencia (IFEMA y otros).
  2. Sin embargo, a NIVEL NACIONAL (es decir, considerando a TODO el sistema hospitalario nacional como uno sólo) el llamado “colapso sanitario” duró aproximadamente una semana, entre el 30-Mar y el 4-Abr: la ocupación de los hospitales subió muy deprisa entre el 14-Mar y el 2-Abr, cuando alcanzó el pico, y a partir de ahí empezó a bajar, también a buen ritmo pero algo más despacio que en la subida. Así, a mediados de abril estábamos ya en unos 20.000 hospitalizados Covid, del orden del 12% de la capacidad total del sistema.

Sin embargo, y por desgracia, todos sabemos que la sanidad está transferida a las Calamidades Autónomas, por lo que estas gráficas, en realidad, son una agregación que sirven poco que entender lo que en realidad ha ocurrido.

Hagamos el mismo análisis para cada una de las Calamidades Autónomas.

Si metemos en un gráfico a las 17 CC.AA., y más teniendo en cuenta la enorme disparidad de tamaños entre ellas (desde la más pequeña en términos de población, La Rioja con 316 mil habitantes, a la mayor, Andalucía con 8,4 millones) simplemente no se ve nada, pero elijamos dos de las grandes en las que además el máximo número de personas hospitalizadas en un día fue del mismo orden de magnitud, Andalucía y Castilla La Mancha, y veamos qué ha pasado:

Captura_de_pantalla_2020-05-22_a_las_18.11.07

Esto empieza a ponerse interesante.

Andalucía llegó a su pico el 1-Abr, con unas 2.600 camas ocupadas por enfermos Covid; Castilla La Mancha (comunidad vecina y con un excelente AVE que las conecta), por su parte, llegó a su pico el 8-Abr, con unos 3.800 enfermos Covid hospitalizados. En consecuencia, y solo fijándonos en estas dos CC.AA., cuando Andalucía llegó a su pico, el máximo “colapso”, en Castilla La Mancha tenían disponibles (o podían movilizar) 600 camas adicionales (un 23% adicional); igualmente, y una semana después, cuando en Andalucía ya había bajado la presión (más número de altas que de ingresos) y se habían desocupado cerca de 650 camas, llegó el pico de Castilla La Mancha, llegó el “colapso” de los hospitales de CLM ¡teniendo en la vecina Andalucía camas disponibles equivalentes al 17% de sus necesidades!

Captura_de_pantalla_2020-05-22_a_las_18.11.59

Haciendo esa misma cuenta a NIVEL NACIONAL, esto es, con las 17 CC.AA.  resulta que:

  1. La suma de los máximos de todas las CC.AA. (que no se alcanzaron en el mismo día) asciende a 48.600 camas, es decir, si todas las CC.AA. hubieran movilizado todos sus recursos, los que en algún momento fueron capaces de movilizar, en España hubiéramos tenido disponibles unas 48.600 camas para enfermos Covid.
  2. En el pico a nivel nacional, esto es, el día en que hubo más pacientes Covid ingresados en toda España (2-Abr) hubo 47.200 enfermos ingresados.
  3. En consecuencia, si se hubieran movilizado todos los recursos y SE HUBIERAN GESTIONADO CONJUNTAMENTE (incluyendo traslados entre CC.AA.), incluso en el peor día del “colapso sanitario” habríamos tenido en España 1.400 camas disponibles.

¿Qué ha pasado con las UCIs?

Algo muy similar. No voy a torturar más al lector (si es que alguno ha llegado hasta este punto) con los gráficos equivalentes para las UCIs, pero el resumen de lo que ha pasado es el siguiente.

  1. Si sumamos el máximo número de UCIs ocupadas por pacientes Covid en cada CC.AA. en algún momento de la crisis resultan 4.300 UCIs. Esta es el número total de UCIs que las diferentes CC.AA. fueron capaces de movilizar en algún momento.
  2. El máximo número de enfermos Covid ingresados simultáneamente en UCIs en toda España se alcanzó el 30-Mar, con 3.900 ingresados[2].
  3. Ergo aún en el peor momento de ocupación de UCIs, había en España 400 UCIs adicionales (el 10%) que se podrían haber utilizado y no se hizo, por estar en otra CC.AA.

Captura_de_pantalla_2020-05-22_a_las_18.12.57

En España han muerto por Covid más de 35.000 personas, de las cuales más de 30.000 tenían 70 o más años. A muchas de ellas ni siquiera se las ha dado la oportunidad de defenderse, con el argumento de que el sistema sanitario estaba colapsado y el razonamiento, éticamente inaceptable, de que “había que dar prioridad a los más jóvenes”.

Esa decisión podría llegar a justificarse en el caso extremo de que hubiera una sola UCI disponible y hubiera que elegir entre dársela a un enfermo más joven (y con mayores probabilidades de supervivencia) o un enfermo más mayor. Habrá habido casos así, pero de haberlos habrán sido en esa semana fatídica del 30-Mar, en todos los demás casos alguien, por propia voluntad o por orden superior, probablemente ha decidido no dar una UCI a un anciano para reservarla por si llegaba una persona más joven o, quien sabe, un VIP de la ‘Nomenclatura’, tipo Calvo, Montero o Garzón.

Y, desde luego, si hubiera habido una gestión centralizada de los recursos sanitarios, con traslados de enfermos entre CC.AA., aún en el peor momento de la crisis sanitaria vivida se habría contado con unas 1.600 camas hospitalarias más y unas 400 UCIs más para intentar salvar la vida a 2.000 personas. Aproximadamente un hospital de IFEMA más.

Muchos sabemos desde hace años que la desmembración de España, el maldito “estado de las autonomías”, es un cáncer; ahora, en esta tremenda catástrofe, hemos comprobado que es UN CANCER QUE MATA.

Es ridículo pensar que esta banda de facinerosos, que están haciendo todo lo posible por destruir a España, va a aprender algo de todo esto, y mucho menos que vaya a hacer algo al respecto, pero en cualquier país serio, y cualquier gobernante con un mínimo de responsabilidad, centralizaría inmediatamente toda la gestión hospitalaria. Y, por supuesto, establecería un sistema prácticamente en tiempo real para conocer, pulsando un botón, el número de camas hospitalarias y de UCIs disponibles en cada momento, sean en hospitales públicos, privados o mediopensionistas; diseñaría un plan detallado para que si algo así vuelve a ocurrir, podamos movilizar (incluyendo hospitales de emergencia provisionales) del orden de 50.000 camas hospitalarias y 5.000 UCIs, usando todos los recursos sanitarios de nuestra Patria, estén donde estén y digan lo que digan los pequeños califas de las Calamidades Autónomas y otras medidas que a cualquiera que haya gestionado ALGO en su vida fácilmente se le ocurrirían.

Para eso, claro, deberíamos tener en el Gobierno a alguien con un mínimo de sentido de Estado y de interés por el Bien Común, lo que no es el caso.

 

[1] Todas las cifras son aproximadas, pues no son cifras “oficiales” obtenidas directamente de la información suministrada por el Gobierno. Para el cálculo de la ocupación de camas hospitalarias se ha supuesto un periodo medio de hospitalización de 10 días, mientras que para el cálculo de la ocupación de UCIs se ha supuesto un periodo medio de permanencia en la UCI de 7 días. Si se cambian esas hipótesis varían el número de camas y número de UCIs ocupadas cada día, pero también varía proporcionalmente el máximo de camas y de UCIs movilizadas por la emergencia, por lo que las conclusiones sobre el grado de ocupación siguen siendo válidas.

[2] En toda España, en circunstancias normales, hay unas 4.500 UCIs. Con motivo de esta emergencia se habrán instalado otras UCIs dotando a ciertas camas de respiradores, monitores, etc.; no hay información sobre cuantas. En cualquier caso, teniendo en cuenta que en el pico había 3.900 enfermos Covid ocupando una UCI, el impacto del Covid, que ya era alto en las camas hospitalarias ordinarias, en las UCIs ha sido descomunal.