Toda representación verosímil exige un sólido guion. Consistente y macizo. Con su escaleta. Con sus personajes, objetivos y escenificación. Por ejemplo, si es menester, cambiando las reglas de juego. Con tiempo. Sin prisa, sin pausa. Mayo de 2009, la Organización Mafiosa de la Salud modificó el significado de la palabra pandemia.

Las miguitas de Pulgarcito

Antes de este sutil retoque, el término se definía como "infección por un agente infeccioso, simultánea en diferentes países, con una mortalidad significativa en relación con la proporción de población infectada". En la nueva definición, se suprimió la característica de "mortalidad significativa". Desde ese instante cualquier enfermedad, como la gripe común- la que nos ocupa y a la bautizaron como covid-19 - puede suponer tomar medidas draconianas de carácter liberticida en cualquier nación del orbe.

I. Tras este detalle, año 2010. Escenarios de futuro, informe de la Fundación Rockefeller. Primer escenario, Bloqueo de paso. Leído, calco de todo lo que nos lleva sucediendo desde hace algunos meses.

II. Varios informes económicos. Veamos los principales. Pretextos sanitarios, siempre "enfermedades respiratorias", prefigurando y diseñando el futuro próximo: desmoronamiento de las economías occidentales. Y, de paso, aceleración de otros procesos latentes, preferentemente económicos. Y financieros. Les cito. Informe del Banco Mundial, Facilitación de financiación por emergencia de pandemia. Los bonos pandémicos. Coronabonos, ¿les suena? Otro. Desde el pánico y la negligencia a la inversión en seguridad sanitaria, 2017. O la hijuela de éste, Un Mundo en Peligro, septiembre de 2019. ¿Entonces? Pues lo siempre. Canjear deuda por territorio. Megaendeudados, esclavización y aniquilación de los estados nacionales, cada vez más fracturados. Como millones de compatriotas.

III. Otra vez la Organización Mafiosa de la Salud que nos alertó en 2018 de la “repentina” e “insospechada” aparición de la Disease X (Enfermedad X), recóndito virus patógeno cuya aterradora "amenaza" le atestiguaba un óptimo puesto en la lista más "peligrosa" de los mafiosos onusinos: inventario de epidemias futuras, potenciales, para las que las contramedidas ideadas resultaban exiguamente útiles. O ni siquiera existían. ¿Les suena?

Ensayando la representación

IV. Por supuesto, el archifamoso Evento 201. Todo guion exige un buen ensayo. En el mes de octubre de 2019 se celebró en Nueva York, Hotel Pierre, el “evento 201“. La puesta en escena de una serie de simulacros de pandemias basados en distintos escenarios posibles con el objetivo de dar respuesta y anticiparse para abordar soluciones de manera global. El evento fue organizado por el Centro Johns Hopkins para la Seguridad en la Salud, el Foro Económico Mundial y la Fundación Bill y Melinda Gates, cómo no.

El nombre “Evento 201” hace referencia a una pandemia severa que requeriría de una cooperación entre varias industrias, gobiernos nacionales e instituciones internacionales clave. Se aseguraba que “la próxima pandemia grave no sólo causará grandes enfermedades y pérdidas de vidas, sino que también podría desencadenar importantes consecuencias económicas y sociales en cascada que podrían contribuir en gran medida al impacto y sufrimiento global y las soluciones entre los sectores público y privado que se necesitará para cubrirla". Sic. Eso en octubre, cuando ni el Tato había oído nada de pangolines o sopas de murciélago.

V. España pinta menos en el panorama geopolítico que la Tomasa en los títeres. De todas maneras, aunque la falsa bandera actual tenga proyección global, su gestión, de momento, nacional. Bandera falsa vinculada a militarescas operaciones psicológicas de tortura.

Los milicos españoles también, curioso, jeje, se adelantaron a nuestra hodierna falsidemia. Tres rollos de papel higiénico para limpiarse el ojete: Programa de Futuros, 2017, Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN). Cuaderno de Estrategia 201. Límites Jurídicos de las operaciones actuales: nuevos desafíos. Y, el macho alfa, Entornos Operativos 2035. En este último han colaborado, además de militronchos, picoletos, profesores universitarios y ciertos empresarios industriales, dirigidos todos ellos por el CCDC (Centro Conjunto de Desarrollo de Conceptos). Nombre acojonante. Por detrás y por delante.

El tontonauta Duque dice que no sabía nada

Y luego va el tontonauta Duque y nos cuenta la milonga de que nadie sabía nada. La mojiganga les pilló de improviso. Pobrecitos. Tan solo con los documentos anteriormente citados, como las miguitas de Pulgarcito, se sabía que se preparaba un pufo de mil pares de pelotas en la primavera de 2020.¿ Verosímil? Desde luego. Verosímil, pero muy falaz. No hay peor ciego que el que no quiere ver. De todas formas, desenmascararles resulta demasiado sencillo. Llevan muchas décadas haciéndolo igual. Esta vez, el cambio más cuantitativo que cualitativo.

Primero se montan una crisis circense, un coronacircus. Luego te venden la solución de algo que ya tenían preparado previamente a la generación de la crisis. Embusteros barriobajeros, siempre "facturando" falsas amenazas, acojonan masivamente a poblaciones enteras. Luego te venden el remedio. Todo regadísimo por la inmisericorde y masiva propaganda. Simplificando, exagerando, desfigurando, banalizando, insistiendo, distrayendo, renovando el mensaje.

Mascarillero, gobierno y oposición te engañan

That's all folks! Esto es todo, amigos. Mascarillero, tu gobierno te engaña. La oposición, también, tragándose hasta el jarrete la versión oficial de los pretextos sanitarios: virus inexistentes, enfermedades que cambian de nombre (la gripe de toda la vida, en la temporada primaveral 2020, se llama covid-19), tests fraudulentos y dedicarse a enmarañar a muertos con y de coronavirus. El hondón de las preposiciones. Confundir deliberadamente causalidad y correlación. Y, por supuesto, la manipulación de los certificados de defunción para engordar cifras y mutar causas de mortalidad. Lo dicho, al final todo quisqui, por lo visto, murió, muere y morirá de covid-19. Qué cruz.

Viendo a los primerizos "contagiados" de todos los principales partidos- Ortega Smith, Olona, Díaz Ayuso, Montero, Calvo - la cosa apestaba a actores de crisis más que a representantes de la soberanía nacional. Olía a que España estaba muy metida en el ajo. Hasta las torpezas gubernamentales hedían. Demasiadas negligencias. Y muy reiteradas.

Toc, toc, derecha española: no existe ni el nuevo coronavirus ni hemos vivido pandemia alguna. ¿Los muertos? Similares a otros marzos y abriles. A saber: en 2005, 2017 y 2018 la gripe estacional fue muy jorobada en nuestra patria. ¿Y quién muere de covid-19? Pues los mismo que los de gripe de toda la vida. El 95% de sus víctimas, mayores de 65 con graves dolencias previas. Cifras similares. Número arriba, número abajo.

Sin bozal y sin distancia, besos y abrazos para todos

Se combate contra auténticos psicópatas que, habitualmente, se salen de rositas. En cada una de nuestras naciones, tan solo vemos a sus patéticas marionetas. Pues lo dicho, sin bozal y sin distancia, besos y abrazos para todos. Y cortes de manga para no pocos. En fin.

Se combate contra auténticos psicópatas que, habitualmente, se salen de rositas. En cada una de nuestras naciones, tan solo vemos a sus patéticas marionetas. Pues lo dicho, sin bozal y sin distancia, besos y abrazos para todos. Y cortes de manga para no pocos. En fin.