Según la Real Academia es un cobarde aquella persona que siente miedo ante situaciones difíciles o muestra falta de valor para emprender acciones peligrosas o que conllevan cierto riesgo O aquel que perjudica o hace daño de forma encubierta por carecer de valor O pusilánime, sin valor, ni espíritu para afrontar situaciones arriesgadas... de actitud vacilante y atolondrada, cuando no egoísta y vulgar...y además es miedoso, tímido, medroso, pusilánime, apocado, encogido, cagón, cagueta y blando.

           Y como BLANDO tiene poca fuerza moral o física, se raya y se deforma con facilidad y carece de energía o contundencia... y además es (diccionario de sinónimos en mano) tierno, suave, dúctil, esponjoso, blanduzco, flácido, flexible, bambú, leve, inconsistente, muelle, mullido, mariquita, esponja, flojo, fofo, pacato, menguado...

             Pero, todos los diccionarios se quedan cortos ante la definición que Don Arturo Pérez Reverte hace del cobarde. Lean y escuchen:

            De joven creí que la maldad, los malos, era lo peor del mundo. Después, y tras muchas vueltas y revueltas por esos mundos de Dios, me di cuenta que peor que los malos son los estúpidos...y ya de mayor, con la barba blanca, he llegado a la conclusión de que los COBARDES son los que más daño le hacen al mundo.

 

"El mérito de las ratas está infravalorado. No creo que ser cobarde sea tan cómodo como parece. Debe resultar el esfuerzo tenaz por mantenerte escondido y a salvo, lejos del peligro, mientras esperas a que los valientes sucumban o se van con la música a otra parte."

 

               Pues, ahí tienen ustedes a Don Pablo Casado, el Rey de los  cobardes... ¡Ese es mi cobarde preferido!. ¡O cobardica, que es peor!