La pandemia además de llevarse por delante a millones de muertos y otros miles que conllevan la Covid-19 persistente, ha provocado las molestias de la cita previa para millones de ciudadanos.

El gran beneficiario de las citas previas, han sido las Administraciones Públicas en sus tres estadios de Central, Autonómica y Local.

Se exige cita previa, hasta para presentar un documento en el Registros correspondiente.

La cita previa conlleva que tengas que coger el móvil o el teléfono de toda la vida para que ten den día y hora.

Esa llamada o se puede eternizar en el tiempo hasta que te cogen el teléfono o desistes indignado de no tener respuesta.

Me he molestado personalmente en verificar esos hechos y son incontestables. Por otro lado cuando al fin consigues la cita previa, te encuentras que las oficinas administrativas están totalmente vacías y sus funcionarios a “su bola”.

La relación ciudadano-Administración, con las nuevas técnicas de internet aleja definitivamente la cita presencial produciendo un grave perjuicio a millones de personas de la tercera edad desvinculadas de las nuevas técnicas.

La pandemia ha producido millones de muertos ha obstaculizado una relación fluida con las Administraciones fundamentalmente con las personas de la tercera edad, por contra ha consolidado un bienestar, una comodidad y estar a su bola aquellos que son los servidores de la ciudadanía.

PD: Hay una excepción al timo de la cita previa, cuando los ciudadanos la solicitan para presentar la declaración anual del impuesto personal sobre la Renta.