Al recuerdo de Doña Ana María Vidal-Abarca (1)

Sin desmerecer a ninguna de ellas, que, pese a su cortita formación política, bagaje cultural y escasa experiencia vital, han ganado la poción, sabido aprovechar los espacios y el público las aplaude. Fin de la polémica. Lo que digo es que no deberían estar preocupadas en lucir palmito. Esto es, no deberían hacer de sus intervenciones y presencias su particular pasarela. Y no necesariamente por agravio comparativo respecto a los crancos del gobierno, el Congreso y el Senado, y eso que les falta la Pajín, sino porque en política no se está para eso. Es más, la política puede y debe ser una actividad honrada.

Digo entonces, que la política no puede ser una pasarela para la señora Díaz Ayuso, la niña que perdió la fe a los 9 años, pero que la ha recobrado de repente a mayor satisfacción de don Carlos Osoro -el hombre de Berglogio en España-, tal como hicieron las respectivas Mª Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría, ambas casadas por lo civil, gestadas in vitro, partidarias del aborto y del matrimonio homosexual, pero ambas procesionarias por ilusión manifestada a la jerarquía. Como tampoco puede ser la política nacional una pasarela para la adolescente y dulce peladilla, casi una “lulú”, Inés Arrimadas, que para que nos demos cuenta que está enfadado tiene antes que decírnoslo. Calco en femenino de su ex jefe, el “niño de las bolas al aire”, que así fue como hizo su entrada triunfal en la política el chico de Malú. Hoy retirado para ganar formación y experiencia, y luego volver.

Cito a estas dos señoras porque las dos restantes son extranjeras, la cubana Rocío Monasterio, con un atractivo de playa tropical de atardecer, y la argentina Cayetana Álvarez de Toledo, con una cadencia seductora de noche de verano. Ambas nacionalizadas españolas por matrimonio. Que es lo que se critica en las que se casan con españoles jubilados, preferiblemente a punto de cascarla, o españoles a los que ninguna mujer española se juntaría.

Ojalá estas y las otras, esto es, lo crancos, no conviertan la política en un patio de gallinas, que es lo que han hecho sus homólogos masculinos, convertir la política en una pocilga de cerdos.

  1. Fundadora de la AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo) en los “años de plomo” cuando los muertos de ETA debían esconderse para no disgustar a los socios del gobierno de Sánchez & Iglesias. Porque ella, y transcribo lo que tras su fallecimiento dijo don Fernando Benzo -secretario de Educación Cultura y Deporte- en Rompió el silencio (ABC, 17 de julio de 2015): “sigue y seguirá sonando como un ejemplo de lo que significa la auténtica libertad y la irrenunciable defensa de la dignidad y la memoria de las víctimas”.