Desde la triste visión de una España rota en 17 taifas en la que la igualdad entre españoles es simplemente una mentira, cuando asoman las colas del hambre, cuando asusta el posible apagón energético, cuando la deuda pública es ya inasumible , cuando se derrochan ingentes cantidades de dinero en proyectos de igualdad de género al tiempo que se destrozan legados culturales y tradiciones, cuando el Gobierno  acerca y excarcela  etarras con grave humillación a sus víctimas  e indulta a golpistas secesionistas, cuando la presencia internacional de España es cada vez más  irrelevante, cuando las huelgas y conflictos sociales se generalizan : trabajadores del metal, agricultores, transportistas , policías y guardias civiles se rebelan estos días,  cuando las sentencias del Tribunal Supremo son papel mojado excepto cuando se trata de condenar a unos falangistas a cuatro años de prisión por el simple hecho de dar varios empujones a unos valedores de la secesión de España, además de otros muchos desaguisados,   nos encontramos ahora, en torno a la fecha del 20N, aniversario de la muerte de Francisco Franco, con todo un esperpento mediático que utiliza a este como objetivo de todas las iras y raro es el medio que no se haya hecho eco de los actos o eventos en torno al 20N .

A ver, ya sabemos todos, incluido el PSOE y sus colegas de alianza, que hubo por desgracia una guerra civil en España que iniciaron ellos en 1934 y que ganó Franco. Sí, por si se han olvidado se lo recuerdo: la ganó Franco. Sucede que eso fue hace ya 80 años, casi un siglo, y aún más, que la paz y la prosperidad que proporcionó el régimen nacido el 18 de julio aglutinó en torno a su figura a la gran mayoría de los españoles. Que a estas alturas desde una izquierda nacida de no se sabe dónde y cuyos dirigentes no son precisamente parias de la tierra, sino todo lo contrario, se resuciten odios y rencillas que ya estaban superados y teniendo presente cuanto he expuesto en el primer párrafo de estas líneas no me digan Vd.s que esto no es un esperpento. Al igual que también lo es la actitud de una Iglesia que busca la distancia con quien fue su principal protector poniendo toda clase de obstáculos a la celebración de misas para rezar por el alma de un cristiano,  olvidándose de los 7.000 víctimas religiosas asesinadas por los rojos – sí, he dicho rojos -, de las cuales 13 eran obispos, más de 4.000 sacerdotes, más de 2.000 religiosos y casi 300 religiosas y pone todo tipo de trabas a cualquier mención a su salvador Francisco Franco.

Y no es menos esperpéntico a la par que vergonzoso  oír a un tal  Enrique Santiago, secretario general del PCE, admirador de Cuba, Venezuela y Nicaragua, explicándonos las bondades del proyecto de Ley de Memoria Democrática mientras que oímos con preocupación intervenciones en el Congreso como, por ejemplo, entre otras, la del otro día del diputado Odón Olorza que se asimilan en mucho a las previas a la guerra civil. Esperpéntico y preocupante.

El PSOE, seguramente fiel a su más oscura historia, ya no se distingue en sus postulados de sus socios comunistas, golpistas, proetarras y golpistas; eso sí: con una obsesión enfermiza con Franco, demonizando todo lo que supuso la Transición y dando pasos agigantados en el proceso revolucionario que han emprendido al más puro estilo “gramsciano”. Todo ello ante una derecha falta de reflejos y esperanzada en dar la vuelta a todo en unas hipotéticas próximas elecciones. Unas elecciones que si llegan no se convocarán hasta que el socialcomunismo actualmente en el poder tenga la certeza de ganarlas de una manera u otra. Experiencias tenemos por desgracia en España unas cuantas de lo que digo. Algunas no muy lejanas en el tiempo. A mi memoria viene ahora la afirmación de Fidel Castro de que “si un comunista convoca elecciones nunca las pierde”.  

Ahora muy al estilo revolucionario aplicando la técnica del minúe , o sea dos pasos adelante y otro atrás, nos enteramos que el proyecto de LMD queda a expensas de la resolución de otros problemas. No paralizado sino postergado algo en el tiempo. En ningún caso retirado toda vez que esta LMD es la vía escogida para la instalación definitiva del totalitarismo y de la verdad única de la historia contada por unos perdedores que han aprendido la lección de la derrota.

Es posible que peque de inocencia al creer que al español de a pie, sea de donde sea, lo que realmente le preocupa es vivir en paz, tener trabajo, sanidad digna, vivienda y educación para sus hijos. Y seguro que es así pero sometido y sumiso como está a la influencia masiva de consignas mediáticas hábilmente manejada por la izquierda radical desde su sectarismo no alcanza a ver lo que le espera si se eternizan en el poder Sánchez y sus socios de coalición. E igualmente no alcanzo a comprender a esa derecha rendida a la propaganda marxista cuando del Generalísimo  Franco se habla. Ese complejo que les atenaza traicionando a sus padres y abuelos, que con él estuvieron en la guerra y en la paz, es digno de un buen estudio siquiátrico. A lo mejor piensan que eso es el pasado siendo incapaces de comprender que la unidad de España, las políticas sociales del franquismo, el respeto por las tradiciones cristianas o la igualdad de los españoles en cualquier parte del territorio, son asuntos de rabiosa actualidad en esta España de hoy  y fueron principios fundamentales del pensamiento de Francisco Franco. Son incapaces por ignorancia o cobardía de estudiar la historia con perspectiva. Tal vez sea por eso el interés enfermizo de la coalición socialcomunista secesionista de ilegalizar a FNFF y todo lo que la rodea. Al fin y al cabo somos los únicos que como organización no tenemos complejos de ningún tipo en recordar la figura de Francisco Franco.

Todo es un esperpento. Sí.