** ¿Qué pasaría si volviera a ganar el PSOE? Esta posibilidad hace dar gritos de angustia a muchos ante el esperpento de un PP que se está destruyendo solo.  Pues pasaría que se profundizaría aún el largo proceso de disgregación y satelización del país que llevan realizando el PP y el PSOE juntos, hasta plantear un contragolpe necesario o incluso guerra civil. Y si ganara el PP, ese proceso hacia el hundimiento continuaría. Solo una oposición real, como la que parece presentar VOX, podría romper ese proceso. 
**Dicen muchos que quieren el PP de Ayuso y no el de Casado o Rajoy. El PP son Casado, Rajoy, Soraya, Cifuentes, el Pujol gallego, el Blas Infante andaluz etc. Y también Aznar, el condenador del 18 de julio, gran  conseguidor de los separatistas y satelizador de España a Usa e Inglaterra.  El PP de Ayuso no existe, ella es ahí un cuerpo extraño, que tampoco tiene un verdadero peso o fundamento  político.
**Comparan la maniobra contra Ayuso con las cremas de la Cifuentes. Como si las cremas famosas, en su increíble cutrez, no bastasen  para retratar al personaje. Como sus bailoteos con la Carmena festejando el “orgullo gay”.
**El Doctor es la consecuencia de Rajoy. Rajoy es la consecuencia de Zapatero. Y Zapatero es la consecuencia de la condena del 18 de julio por Aznar. Muchos creen que esa condena es anecdótica, cuando va al fondo de la gran cuestión. El significado histórico del 18 de julio es la continuidad de España como nación, es la victoria sobre la disgregación y la sovietización. A la que vuelven a conducirnos entre todos.
**Creo que Abascal ha cometido últimamente dos errores serios: declararse a favor de la OTAN en la cuestión de Ucrania, en vez de defender la neutralidad de España; y pretender oficiosamente que el esperpento que puede hundir al PP “es malo para España”. ¿Es malo para España que se hunda un partido auxiliar del PSOE, la ETA y los separatistas? ¿Es malo para España  que haya surgido VOX como alternativa? ¿Es malo para España que por fin millones de  votos estafados por el PP vayan a VOX? 
**Arguyen muchos que, aunque VOX recoja muchos votos del PP, no bastarán para echar a la pandilla del Doctor. Los expertos de derecha, que entienden el centrismo como el seguidismo del PSOE y los separatistas, han ido cambiando desde “VOX no significa nada” a “VOX es perjudicial porque quita votos al PP”, a “VOX es perjudicial porque no conseguirá quitar al PP los votos suficientes”. Nunca acertaron. Y por lo demás, VOX  puede arrancar también muchos votos a la izquierda. 
**Con una política acertada se presentan dos escenarios posibles: a) que VOX alcance mayoría absoluta, lo que permitiría cortar el proceso siniestro que sigue el país; b) que la proporción de votantes entre el PP y VOX se invierta, sin llegar a mayoría absoluta, lo que dotaría al país, por primera vez,  de una verdadera oposición al proceso.
**No existe ningún bloque constitucionalista. Jamás la Constitución ha sido respetada desde que el PSOE declaró la muerte de Montesquieu y procedió a corromper todas las instituciones, con seguimiento “centrista” del PP.
**Lo que le pide el cuerpo al PP es unirse con el PSOE para aislar y si fuera posible ilegalizar a VOX. Ya hacen insinuaciones y quieren compararlo con los nazis. “¡Está en peligro la democracia!”, chillan.  Su ” democracia” de leyes totalitarias, disgregación, satelización y colonización de España.
**El posible derrumbe del PP no sería una tragedia más que para el PP mismo. A España le abriría un camino nuevo, pues el seguido hasta ahora solo lleva a la ruina.
**¿Puede haber guerra en Ucrania? Desde luego que puede. Y a España le conviene alejarse de ella lo más posible, no servir de peón a las potencias de Gibraltar.
**”Preston tiene un gran prestigio en la universidad española, mientras que usted no tiene ninguno”, me argumenta un enterado. Que Preston tenga ese prestigio solo demuestra la inanidad intelectual de la universidad española. Por mi parte tengo el prestigio del miedo: ninguno se atreve a sostener un debate serio conmigo,  prohíben citarme a sus pobres alumnos, y han terminado por refugiarse en la ley de memoria histórica, que entre otras cosas ataca directamente el espíritu universitario.