El Juez Pedraz, instructor de la causa contra Ausbanc-Manos Limpias colaboró con el Jefe de las Cloacas del Estado (Villarejo).

Los audios del Jefe de las Cloacas del Estado (Villarejo) publicados por el diario El País en la denominada Operación Cataluña (investigación familia Pujo y Artur Mas) ponen de relieve cómo funcionaba lo que Villarejo denominaba, “el control de togas”.

Villarejo, se puso en contacto con otro juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, con el que cenó y con posterioridad contacta con el Juez Santiago Pedraz, a la sazón Decano de la Audiencia Nacional.

Villarejo estaba preparando una denuncia,” ad hoc”, “a la carta”, el mismo modus operandi que utilizó contra Ausbanc- Manos Limpias, con objeto de que recayera en un juez, previamente “tocado” por el Decano de la Audiencia Nacional (Santiago Pedraz).

En las conversaciones, Santiago Pedraz, le manifiesta a Villarejo  que ya ha “tocado” a sus compañeros de la Audiencia Nacional. Hay que evitar que la denuncia recaiga en el juez Pablo Ruz. Incluso llegan a tocar, aunque más levemente al Fiscal Javier Zaragoza.

Había que garantizar que la denuncia que había preparado Villarejo prosperase.

El mismo “modus operandi” que en la causa contra Ausbanc- Manos Limpias con la diferencia de que en esta ocasión se la adjudicó directamente Santiago Pedraz.

Pedraz era conocedor de que la denuncia contra Ausbanc- Manos Limpias se había diseñado con la investigación prospectiva de Villarejo. Es obvio que tenía que haberse abstenido y no instruir esa causa donde además había sido recusado por Miguel Bernad, en la declaración ante la policía por existir una enemistad manifiesta contra su mentor, el ex juez Baltasar Garzón y contra el propio Pedraz.

El juicio contra Ausbanc-Manos Limpias ya estaba contaminado desde el inicio, con un actor fundamental y esencial, el Jefe de las Cloacas del Estado “Villarejo” que colaboró con el instructor de la causa Santiago Pedraz, y que con posterioridad, se descubrió que había compartido mesa, mantel y amistar, con la ponente, Teresa Palacios, en el juicio oral.

 A lo largo de mi dilatada vida en procesos penales, es el primer caso, que el actor principal, ni más ni menos que el Jefe de las Cloacas del Estado haya tenido una colaboración con el instructor y posteriormente con la ponente (compartiendo mesa y mantel) .

El juicio Ausbanc-Manos Limpias, quedará en los anales del sistema judicial español, como un proceso contaminado por las Cloacas del Estado.