Tras las pasadas Elecciones Presidenciales en Colombia (en las que salió elegido Gustavo Petro) y cuyo recuento pude presenciar en directo desde Valencia gracias a la convocatoria organizada por Movilízate Colombia y la agrupación política Pacto Histórico (destacando al Partido Colombia Humana) los análisis que he ido efectuando en este Digital, y en otros, han tenido un denominador común:

Unidad Popular frente a la Élite.

Han pasado ya varias semanas desde entonces y en diversas ocasiones hemos podido escuchar al propio Gustavo Petro reiterar su intención programática de Pacto Nacional Amplio y Unidad Popular, más allá de izquierdas y derechas, y donde los acuerdos de paz con las FARC se cumplan siguiendo las directrices y conclusiones establecidas por la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad, cuya labor en España ha sido clave, muy especialmente en Valencia y las provincias vascas.
 

El pasado Domingo 7 de agosto tomó Posesión Presidencial Gustavo Petro (de la posesión espiritual el día anterior, en presencia de diversas tribus indígenas, diré que queda en el ámbito institucional presidencial y que en nada cambia las profundas raíces Católicas del Pueblo de Colombia) y en su Discurso reiteró este hecho:

Unidad y Centralidad del Pueblo de Colombia frente a falsos criterios de riqueza establecidos por el capitalismo mercantilista y el liberalismo usurero de las élites que consideran que la riqueza étnica o indígena y la ecológica no es tal riqueza.

Algunos de los detractores de Petro, y de su Vicepresidenta Francia Márquez, han tratado de neutralizarlo antes de empezar diciendo que sigue algunos puntos de la Agenda 2030 de la Elite: veremos la materialización de sus primeros pasos.

Fuentes de confianza de este Digital nos indican que habrán sorpresas como con otros presidentes en la región.
No pretendo hacer muy extenso este artículo, pero no quisiera concluir sin mencionar los aspectos que destaco en el titular:

Felipe VI, Francisco y la espada de Bolívar.

La mención expresa a ''Su Alteza Real, Majestad Felipe VI'' es un aspecto muy clarificador de cómo ve el Presidente Gustavo Petro (Universidad Javeriana y Universidad de Salamanca) a España y a la Monarquía.

También, la mención expresa a ''desearíamos haber podido contar con la presencia física del Papa Francisco, al que necesitamos'' pone de nuevo en relieve la vinculación del Presidente Petro (Universidad Católica de Bogotá) con la Iglesia Católica. Estaban el Arzobispo de Colombia y el Nuncio de Su Santidad en Colombia, Decano del Cuerpo Diplomático.

La presencia simbólica de la espada de Simón Bolívar ''que estará visible y no envainada hasta que el pueblo recupere la soberanía'' no es un símbolo menor en el sentido de la recuperación de la unidad más allá de Colombia. Los tres elementos mencionados apuntan en esta dirección:

La unidad del Pueblo de Colombia.

¿Qué clase de Unidad?

¿Unidad con un rey hispano, en el Papa y con la presencia de la espada de Simón Bolívar?

¿Es posible que surja algo bueno de ahí?

Lo veremos y lo esperamos. Sabemos que ''Dios escribe recto con renglones torcidos'' y el Presidente Petro también lo sabe pues mencionó en varias ocasiones a Dios como Factor Clave del Éxito.