La semana pasa vertiginosamente y las noticias se solapan unas a otras. La velocidad de los acontecimientos políticos y sociales parecen disparados como los positivos de la última variante vírica en vigor. Nadie nos asegura que sea la última, ya que letras del alfabeto griego aún quedan sin usar, y si falta hiciera, alfabetos sobran.

España, Europa y el Mundo están más o menos en la misma frecuencia informativa, mismos discursos y objetivos e igual de absurdos y contradictorios. Todos los aspectos sociales pasan por la pandemia del miedo permanente, las restricciones con o sin pasaportes, más o menos pesadas, y afectan a la política, la educación, el ocio, el deporte, el turismo, las relaciones sociales e interpersonales, llegando a la mesa familiar con cuñados mediante.

Desde la Moncloa hasta el último rincón institucional se impone el uso del dialecto politiqués, como diría Amando de Miguel. Se habla sin parar, no se concreta nada, da igual la veracidad, se usan expresiones vacías plagadas de eufemismos para finalmente normalizar lo anormal y que el receptor acepte y dé por hecho cualquier cosa por más infame que sea.

Esta semana pasada, el uso del perfecto politiqués tuvo un momento estelar con el anuncio del presidente de la Ley de Vivienda, “sostenible para la mayoría social” con la llegada del bono para los jóvenes que se constituirá en “el quinto pilar del Estado de bienestar”, y ello a pesar del informe desfavorable de Consejo General del Poder Judicial. Nada puede detener el anuncio de buenas noticias por más falsas que sean cuando parten de la sede del Gobierno. También hubo otro momento memorable en este continuo verborrágico del Poder. Scholz, el canciller alemán, y Sánchez, pidieron una desescalada en la frontera de Rusia con Ucrania y mientras, en el marco del nuevo eje socialdemócrata europeo, Scholz puso a España como “modelo de vacunación”.

Y esto es transversal como se dice hoy en día, ya que Almeida nuevamente demostró que donde dije digo, digo Diego, y donde dije Novac digo Sivac. El alcalde de Madrid manifestó que Djokovic sería “un gran reclamo” para el torneo Mutua Madrid Open. En pocas horas de “gran reclamo”, el serbio paso a ser un mal ejemplo, y que su actitud era “deplorable”. Esto no es la primera vez que sucede con el alcalde. Pasó de “Con Almeida Madrid Central se acaba” a reforzar el cerco a los automovilistas con Madrid 360, gracias a los votos de la ultraizquierda carmenita disidente. Hoy con el mismo apoyo político, el PP de Madrid prohíbe las estufas en las terrazas. Está claro que los hosteleros no sacarán un botellín de cerveza con su nombre y rostro en la etiqueta.

Pablo Iglesias ahora da lecciones a la prensa y abandera el “periodismo libre y crítico”. El exvicepresidente del Gobierno y exsecretario general del partido eurobolivariano, quiere tener un espacio televisivo en un canal nacional. De momento tendrá su propio podcast en Público que podrá verse en streaming. Se quedó a gusto denunciando los ataques contra su partido y ministros de lo que llama “derecha mediática”, y afirmando que es “lamentable la abrumadora mayoría de medios reaccionarios y conservadores en televisión, radio y prensa en España, que no responde a la pluralidad de nuestra sociedad”. Así lo expresó el analista político de Cadena Ser y RAC1, CTXT, Ara y Gara.

El ex líder podemita también fijó su posición ante el conflicto del Este europeo afirmando que no es “pro ruso” pero tampoco “pro Estados Unidos” sino “pro paz”, un argumento que resuena a eufemismo propagandístico del Kremlin durante los tiempos de la Guerra Fría. Hablando de eufemismos y propaganda nunca viene mal recordar la frase de George Orwell de su novela 1984: “La guerra es paz. La libertad es esclavitud. La ignorancia es fuerza”.

Las mujeres de Las Otras Políticas no pasan por su mejor momento. Ada Colau imputada por corrupción; Mónica Oltra dando explicaciones en las Cortes Valencianas por los abusos y prostitución de menores tuteladas; Mónica García, la médica y madre, también escandalizada pero solo por los casos similares en Madrid; Yolanda Díaz, la lideresa mundial ministra y vicepresidenta, positiva en COVID… Fátima Hamed, bien, gracias.

Esta semana pasada también han sido excluidos de un briefing informativo del Gobierno sobre la gestión de los fondos europeos, Medios como la Cadena Cope, Onda Cero, El Mundo, ABC, La Razón y Libertad Digital, entre otros. De 7NN, Decisión Radio, EDATV o El Correo de España, ni hablamos.

La crisis entre Rusia y Ucrania se recrudece y España envía tropas al Este “para ganar influencia en la OTAN” mientras volvemos a oír otra vez el “No a la guerra” en boca de ministros del gobierno, políticos de izquierda de diferente pelaje.

Los domingos por la tarde suele asaltar normalmente el conocido síndrome depresivo. Pensando en el resumen noticias de la próxima semana ya dan ganas de llorar.