Más de treinta veces en los últimos cuarenta años de historia española se ha reformado el sistema educativo y sin embargo da la sensación que la educación va de mal en peor. Vamos a ver, el problema es por supuesto de contenidos pero sobre todo es de base luego ya es culpa del propio sistema. 
 
Viendo los orígenes de la educación pública no me sorprende lo descaminada que va. La educación actual pública, gratuita y obligatoria, tiene sus orígenes nada más y nada menos que en la Prusia de los siglos XVIII y principios del XIX que fue creada simplemente para hacer un pueblo dócil y obediente. 
 
Escuelas que parecen fábricas de ciudadanos obedientes, consumistas y eficaces simplemente para trabajar para una plutocracia que les explota. Las personas en las escuelas son convertidas en números, calificaciones y estadísticas. Escuelas donde ves a 30 niños estudiando sin apenas comprender lo que estudian repitiendo como borregos hasta que se quede una lección además de haciendo lo mismo al mismo tiempo en una especie de afán homogeneizador estúpido y absurdo sin apenas tener en cuenta que cada ser humano es una creación divina, única e irrepetible. En fin, estos lugares son meros centros de instrucción que tienen poca o ninguna capacidad para desarrollar las maravillosas y variadas capacidades individuales del ser humano. Una escuela, por medio de una eficaz colaboración entre profesores, padres y por supuesto, a ciertas edades, teniendo también en cuenta la opinión de los alumnos debe dedicarse a descubrir las capacidades y talentos naturales de cada individuo para luego poder aconsejarle y guiarle con acierto.

Y los profesores no son en general los culpables pues son funcionarios del Estado que sólo hacen lo que se les manda siguiendo de paso un programa. Deberíamos exigir el tener profesores que no sean simples funcionarios sino sobre todo pedagogos ya que para mi la función de un profesor debe ser la de guía, colaborador y apoyo en el ''gran viaje'' de la educación pública. Y el Estado debe aportar los medios para dar una buena educación al pueblo, dejando fluir y canalizar las energías humanas. El Estado debe servir al individuo y no al revés. Pero para todo esto tienes que empezar amando lo que haces y amar al género humano velando por su bien, ¿pero cómo va velar por su bien un sistema que tiene como base el pensamiento de la secta protestante del gran heresiarca Martín Lutero que tenía una opinión pésima sobre el ser humano?

Resumiendo. La educación tiene un problema no sólo de contenidos sino más de base. Sólo estudiar para trabajar, sólo trabajar para producir y consumir como un robot, en eso se resume la cruda realidad pero una realidad que debería ser cambiada por supuesto. En fin, si no se disfruta del aprendizaje no hay un auténtico aprendizaje señores.