Entrevista de Francesco Borgonovo a Giorgia Meloni para “La Verità” y publicada en La Voce del Patriota.

Las encuestas indican que el partido de Giorgia Meloni, Fratelli d'Italia (FdI), tiene un 20% de intención de voto, un porcentaje inimaginable hace unos años. Además, su libro, Io sono Giorgia (Rizzoli), encabeza las listas de ventas, lo que también es una situación sin precedentes. Lo que no es nada nuevo es el malestar que están creando los resultados de Giorgia Meloni, especialmente en ciertos círculos de izquierda.

¿Cree que la polémica y los ataques contribuyen al éxito de su libro?

¿Cómo era esa historia de que los de derechas no leen y no compran libros? ¿Quieres creer que el libro va tan bien porque los de izquierdas también lo compran? Bromas aparte, si mi libro está en el primer puesto de la lista es gracias a las decenas de miles de italianos que lo compran con un entusiasmo y un cariño que me llenan el corazón de alegría y orgullo. Sentí la necesidad de contar muchas cosas sobre mí que a menudo no se cuentan o que se relatan de forma distorsionada. Pero este libro es también una oportunidad para explicar lo que hay detrás de las elecciones, los postulados y el trabajo de Fratelli d’Italia. Claro que me duele que en 2021 siga habiendo ruinas ideológicas que disfrutan poniendo mis libros boca abajo*, desandando temporadas de odio que debemos dejar atrás.

*Este gesto, que se ha producido en algunas librerías de izquierdas, pretende emular la ejecución de Mussolini, que fue colgado boca abajo después de muerto.

El profesor Simon Levis Sullam, que disfrutaba haciendo bromas en Facebook sobre su libro “al revés”, forma parte de una comisión nombrada por el ministro Bianchi que debe “supervisar” los programas de Historia en las escuelas. ¿Todo normal?

El hecho de que algunos de estos odiadores en serie sean profesores, personas que deberían enseñar a nuestros jóvenes los valores de la tolerancia y el respeto, o incluso miembros de comisiones ministeriales, es muy triste. Creo en el pluralismo y en la libertad de la cultura. No me gusta la censura y nunca oirás de mí una petición de echar a un profesor de un puesto por ser partidista o incluso un extremista ideológico. Pero, por desgracia, el partidismo de la izquierda es un mérito que suele favorecer las carreras universitarias. Muchos de ellos suelen estar dispuestos a mostrar su carácter unilateral y lo intolerantes que pueden llegar a ser con los que piensan de forma diferente.

Hace días que se habla de un “pacto Salvini-Berlusconi” que podría dejarla de alguna manera al margen. ¿Qué está pasando en el centro-derecha?

Lo diré claramente: el centro-derecha debe ganar las próximas elecciones para conseguir por fin un gobierno digno de la nación. Y para ganar, el centro-derecha debe estar unido, pero eso no significa renunciar a las peculiaridades de los partidos que lo componen. La diversidad dentro del centro-derecha siempre ha sido uno de nuestros puntos fuertes. Me temo que renunciar a ella no fortalecería al centro-derecha. Pasé por la fusión de PDL (Il Popolo de la Libertad) y no terminó bien. Lo que nos interesa es acabar con este largo período de gobiernos contra natura y construir la alternativa al Partido Democrático y al Movimiento 5 Estrellas. Y seguiremos trabajando para ello.

Sigue subiendo en las encuestas. ¿Cree que eso molesta o preocupa a sus aliados?

Creo que no. Si Fratelli d’Italia es fuerte, hace más fuerte a todo el centro-derecha. Cuando empezamos la aventura de Fratelli d’Italia estábamos en el 2%, luego en el 4%, después en el 6%. Nunca lo he vivido como una molestia, sino como un estímulo para trabajar más y hacerlo mejor. Mis adversarios son de izquierdas y creo que lo mismo vale para nuestros aliados.

¿Y los candidatos a las elecciones administrativas? Para Roma apuesta por Enrico Michetti...

El nombre de Michetti es ciertamente muy interesante y proviene de las bases, de las sugerencias de los ciudadanos. No pertenece a FdI, pero es un líder cívico con un importante currículum: profesor universitario, caballero de la república, abogado y experto en derecho administrativo. Citando a Pulp Fiction, Michetti es como el Señor Lobo: resuelve los problemas de los alcaldes que le llaman cuando tienen un asunto administrativo que resolver. Y en Roma, tener a alguien que sepa dónde poner las manos y cómo moverse en una maquinaria administrativa tan compleja es ciertamente fundamental, para no arriesgarse a estar dando vueltas como ha hecho Virginia Raggi (alcaldesa de Roma) durante los últimos cinco años.

Pero el tiempo se acaba.

En realidad, lo que importa es decidir y esto es lo que pido a los aliados: el martes cerramos porque lo único que no se puede hacer es perder más tiempo. Tenemos que presentar un candidato, tenemos algunos perfiles ganadores y esto se aplica a Roma, pero también a Milán, Nápoles, Bolonia, Turín: he dado mi plena disponibilidad y estoy dispuesta a hablar de todo, pero quiero ganar y para ganar debemos salir con convicción, trabajar todos en la misma dirección y empezar la campaña.

A nivel europeo, ¿cómo evoluciona la situación? También ahí parece haber algunas fricciones entre ustedes, los aliados...

Mire, hemos invertido mucha energía en fortalecer a los Conservadores Europeos, que ahora tengo el honor de presidir. Mi historia personal y la de FdI demuestran que nunca estoy satisfecha y siempre quiero crecer. Sé por experiencia propia que en Europa las sumas no se hacen por aritmética sino por política, por compartir proyectos y valores entre fuerzas políticas compatibles. Por eso nuestra casa, el grupo ECR, sigue abierta para acoger a quienes comparten nuestros valores. Hay muchos amigos en el Partido Popular Europeo que están cansados de estar subordinados a la izquierda y también hay amigos a nuestra derecha que no se conforman con decir no en Europa y quieren construir una derecha de gobierno. Seguimos trabajando en ello. Permítame una última observación: desgraciadamente, la dinámica a nivel europeo no se decide sólo en Italia. Los grupos europeos están formados por decenas de partidos de diferentes países y cualquier razonamiento debe tener en cuenta este factor.

Hoy verá a Mario Draghi. Usted había pedido al primer ministro que se reuniera periódicamente con la oposición. ¿De qué van a hablar?

Hablaremos de las reaperturas y le pediré que relaje las medidas que limitan las libertades personales. Hoy hablaremos de la supervivencia de las empresas, de las infraestructuras y de las numerosas propuestas que Fratelli d’Italia ha realizado, especialmente en el último año y medio, para ayudar a Italia a levantarse de la crisis sanitaria, social y económica. Y también tengo la intención de presentar al primer ministro la cuestión de la nueva normativa, que entró en vigor el 1 de enero, de la Agencia Bancaria Europea sobre los descubiertos bancarios que establece que se puede informar a la central de riesgos con un descubierto para los individuos de 100 euros y de 500 euros para las empresas. Hoy no nos damos cuenta porque hay una moratoria en los préstamos, pero si este texto sigue en vigor nos encontraremos con decenas de millones de italianos denunciados. Y estar denunciado significa no poder acceder a un crédito.