María Garau, junto a otros camaradas de partido, está construyendo la alternativa falangista en Baleares. Junto con un grupo de afiliados mallorquines trata de impulsar FE de las JONS en las Islas. Están creando la estructura organizativa. Para ella lo importante es el entusiasmo y la colaboración de todos los afiliados y simpatizantes, los cargos no tienen ninguna importancia.

¿Por qué comenzó militando en Vox?

Por patriotismo. Mi principal objetivo en política es la defensa de la unidad de España frente al separatismo, que también avanza aquí en Baleares. Eso es para mi lo más importante en estos momentos. Entendí que VOX era una fuerza política patriota y decidí apoyarla. No entré a valorar su ideología, ni sus propuestas en economía o su posición al respecto de cuestiones internacionales, por ejemplo. Simplemente, de buena fe, como hacen muchos españoles, quise apoyar a los que levantan la bandera nacional.

¿Cuándo empezó a decepcionarse del programa de Vox?

No me gustan sus incoherencias. Por ejemplo, no se puede tener un discurso provida y a favor de la familia y, a la vez, apoyar los presupuestos de las comunidades autónomas en las que VOX sustenta los gobiernos del PP y Ciudadanos, porque esos presupuestos destinan mucho dinero a financiar el aborto y la ideología de género.

Además, todo parece indicar que están moderando su discurso. Han abandonado la oposición frontal al modelo autonómico, por ejemplo. Para tener un discurso tibio y defender el actual estado de cosas ya existe el PP.

¿Cómo fue el acercamiento a Falange?

Yo conocía Falange, pero no conocía a los falangistas. Fue muy ilusionante conocer a tantas personas comprometidas con el ideal falangista. Personas sin ningún interés personal, que actúan solo por idealismo. Su generosidad y entrega me impresionaron y rápidamente me contagié de su entusiasmo.

¿Cuál es la diferencia principal con Vox?

Falange tiene unas propuestas y un discurso mucho más social, mucho más cercano a la gente de los barrios humildes, a los que están en paro o tienen trabajos mal pagados. Falange defiende a España, pero también a los españoles que lo están pasando mal con las sucesivas crisis.

Y, sobre todo, Falange Española de las JONS huye de las ambigüedades. Expresa sus ideas con rotundidad diciendo al pan, pan; y al vino, vino. No entra en cálculos de intereses. Prefiere la verdad en soledad que la mentira o el error en multitud.

¿Qué es lo que más le atrajo de este partido?

Me gusta la autenticidad falangista. Falange lleva más de 80 años defendiendo los mismos ideales, sin cambiar de principios. Falange no dice una cosa y después hace otra, como acostumbran a hacer los partidos políticos.

¿Era consciente que dejaba un partido con gran representación en toda España por uno que no la tiene?

Claro. Como digo, soy de las que piensa que se deben defender las ideas y los principios de cada uno con independencia del éxito momentáneo que puedan tener o no esas ideas y principios. Yo creo que las propuestas de Falange son razonables y viables, y que perfectamente se puede obtener representación defendiéndolas. Pero si no conseguimos que tengan un apoyo masivo, no vamos a cambiarlas por otras que parezcan más asequibles o simpáticas a los electores.

¿Cómo fue su proceso de formación?

Me esfuerzo cada día por aprender. No soy una política profesional ni tengo experiencia previa. Prácticamente todo es nuevo para mí. Así que cometo errores, como todo el mundo. Y trato de aprender de esos errores.

Estamos en contacto permanente con FE de las JONS a nivel nacional que nos ayuda, dentro de las posibilidades de la organización, en todo cuanto necesitamos. Con nuestro entusiasmo tratamos de suplir todas las carencias.

¿Cómo serían aplicables las ideas falangistas en la actualidad?

Con la pregunta parece deslizar que Falange es una fuerza política de otra época. Que seamos una organización veterana no quiere decir que vivamos en otra época ni en otro mundo. Somos personas actuales. Con ideas actuales queriendo servir a España y a los españoles hoy.

Háblenos de la importancia de la lucha por enarbolar el ideario falangista...

Los que acabamos de incorporarnos a Falange percibimos mejor que nadie como las ideas falangistas tienen un potencial enorme. Conocemos a muchísima gente que las comparte. Solo hace falta que sepamos sacar adelante el proyecto haciendo ver a todas esas personas que Falange es una opción política viable. La opción que mejor les representa y a la que deben dar su apoyo. Votando las candidaturas falangistas, afiliándose, apoyando sus mensajes en redes… Merece la pena luchar por aquello en lo que se cree.