La defensa propia, la autodefensa es el contraataque, la acometida feroz y decidida contra una agresión con el fin de proteger la integridad o bienes jurídicos propios o ajenos.

Juan Pablo II la definió como “El derecho a la vida y la obligación de preservarla”

Salón lujoso y funcional, iluminación correcta, suficiente para advertir en sus “cuerpos hablantes” los estigmas propios del socio-comunismo, demasiada gente, pero, escasos hijos leales de España, señoras y caballeros, todos ellos, según reza su propaganda, fuertes y longevos robles de la política de desintegración social y del guerracivilismo, untados a modo de liga con la pegajosa y empalagosa miel de la elocuencia huera y vacía que les permite cazar,  apresar y adoctrinar a los cándidos y malformados pajarillos, trocando su ingenua libertad por una eterna esclavitud, y convirtiendo sus dulces y erráticos trinos en sonoros y proféticos altavoces que reproducen las criminales  consignas y los embusteros eslóganes que permitirán una nueva vida y feliz existencia en el paraíso totalitario socio-comunista. Animación recordando sus últimas fechorías, alacridad en sus palabras…Están refiriéndose a su promotor económico, a su amo y señor, al sátrapa amoral que les cobija, al sumo protector de sus infames ideologías y desviaciones morales.

Por unanimidad lo proclaman divino inmortal….¡Oh, y como lanzó ayer su último gorgorito en la sesión de control del gobierno!

De pronto, al mandato de una mágica metamorfosis, de todas las cabezas y de todas las caras desaparece la fina capa de piel y se muestra la mortal blancura de las calaveras con las mandíbulas y pómulos al desnudo.

Las calaveras con el mismo anhelo y pretensión continuaban lanzando sus bellas frases por entre sus descarnados dientes, y las sin hueso seguían ponderando a tontas y a locas, necia y estúpidamente, las maravillas del divino inmortal…. sí, su presidente, su mecenas había modulado su último gorjeo.

Valgan estas pinceladas alegóricas con significado simbólico de un Consejo de Ministros en el palacio de la institucionalizada mentira (la Moncloa), para conectar con el título de este escrito.

Va siendo hora de que España proteste con energía y convicción contra las reiteradas provocaciones del gobierno de Sánchez y sus monaguillos; a diario en una interminable ceremonia de la confusión y el caos, en una misa apócrifa de rito socio-comunista, independentista y Bildu-etarra, ofrecen en sacrificio a su dios pagano, por ahora incruento, la integridad territorial de la Nación, el orden constituido, la cohesión social, el progreso económico,  el sentido de Patria y el origen y devenir histórico de la Nación.

Todo ello orlado y engalanado con ribetes de burla y escarnio.

Llegada es la hora de arrinconar la inconsciencia, la negligencia e indolencia ciudadanas que nos conducirán a la muerte. Es necesario adquirir conciencia y por tanto sentir inquietud, permaneciendo vigilantes, y por ende, estar dispuestos a la defensa. Ser es defenderse.

“Somos nosotros y no la Patria, los que hemos de vivir en centinela; nos hemos de anticipar a los peligros que la acechan, sentir por ella la angustia cósmica con que todos los seres vivos se defienden de la muerte, velar por su honra y buena fama y reparar, si fuese necesario, los descuidos de otras generaciones”  (Ramiro de Maeztu)

Este gobierno de calaveras, infectado por el escepticismo respecto de toda civilización ha de ser neutralizado por los ciudadanos de España,  su pretensión de disolver los vínculos de la sociedad civilizada con burdas, fantásticas y absurdas artimañas  atentatorias contra los principios de la moral natural, civil e incluso religiosa, deben de ser objeto y fin de una defensa a toda costa del orden establecido, concertando los ánimos contra estos atropellos y calamidades y combatirlas hasta su destrucción.

Hagamos un repaso sin revisionismos socio-comunistas de la historia de la revolución de Febrero de 1917 en Rusia en lo concerniente a la tristemente célebre Orden número 1, emitida el 1 de Marzo sin consultar a la Duma y que incumbía a la institución más vital del país, las fuerzas armadas.

Antes de nada, decir que dicha revolución se volvió inevitable una vez que los estratos más altos de la sociedad comenzaron a actuar de manera revolucionaria.

La Orden antedicha fue redactada inicialmente por civiles y delegados de la guarnición escogidos por el Ispolkom, Comité Ejecutivo del Soviet de Petrogrado, convertido en centro de poder y antagonista del Gobierno Provisional Ruso, y cuyas principales cláusulas fueron obra de intelectuales socialistas, ávidos de ejercer influencia y dominio sobre la guarnición; constituyó una cuña insertada en el cuerpo del ejército que derivó en la escisión, disgregación y menoscabo de la disciplina, además de multitud de deserciones.

Resumiendo, se ocupaba del papel de las fuerzas armadas bajo el nuevo régimen y tenía el propósito de privar al gobierno “burgués” de la oportunidad de utilizarlas.

Si no acallamos los gorgoritos del gobierno, no está de más reflexionar sobre esta cita de Bertolt Brecht: “las revoluciones se producen en los callejones sin salida”, o bien, esta otra de Trotski: “las revoluciones son siempre charlatanas”

Una vez que el perspicaz lector ha sacado las correctas conclusiones y las necesarias enseñanzas que se desprenden tanto del origen como de los objetivos a alcanzar por la referida Orden, siente la urgente necesidad de preguntarse: ¿Da lo mismo, a todos los efectos, cambiar un régimen democrático por otro totalitario de corte socio-comunista, o en el caso contrario, trasformar uno autoritario, dictatorial si se quiere, en otro democrático, garante de las libertades y del progreso económico y social?

La respuesta en relación con el primer cambio planteado, bien podría ser la siguiente: El socialismo de Estado, conforme a la doctrina marxista, solo puede alzarse sobre los escombros de las viejas sociedades, por una nueva esclavitud de las masas reducidas, en fuerza de decretos, a la obediencia, a la inmovilidad y a la muerte”

Si tal respuesta no satisface al lector, ¡quizá! esta otra sea más de su agrado: “No sería la voluntad Nacional, sería la locura Nacional, y a los orates se les pone camisa de fuerza”

La respuesta a la trasformación de un  régimen autoritario en otro democrático, ya está dada por los españoles en su conjunto desde la Transición, solo añadir, como en su día lo hizo Valle Inclán: “La revolución, si llega, deben hacerla los elementos de orden”, lo que viene a constatar las bondades implícitas de la Transición política española.

Creo, que no es pertinente por su obviedad, insistir en la diferencia sustancial y de supervivencia que existe entre los hipotéticos cambios sugeridos.

En el ánimo de no perder el hilo de esta reflexión, cabe hacerse una nueva pregunta relativa a la imperiosa necesidad de la leal defensa que España está reclamando y que le permita sobrevivir; ¿ Cuál es la Institución encargada explícita y constitucionalmente de defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional?

Cualquier joven español no sujeto por los dogales totalitarios de la nueva ley de educación, respondería con presteza y certidumbre, Las Fuerzas Armadas.

En Diciembre del año 2020, si la memoria no me falla, vieron la luz pública diversos documentos, cartas, manifiestos y declaraciones, de militares retirados que impulsados por la lealtad a la Corona, la nobleza de espíritu, el riguroso respeto y acatamiento de la Constitución y el grande amor a España, alertaban a la sociedad por la degenerada y destructiva deriva del gobierno presidido por el tipo de los gorgoritos; el asunto provocó conmoción, agitación y opiniones de todo sesgo, cariz y orientación política y personal, y no solo en los ámbitos civiles o políticos sino en el mismo entorno militar.

No abundaré sobre las miserias personales de los protagonistas, en su día intenté ponerlas de manifiesto, haciéndolas públicas, la horquilla era muy amplia, en un extremo estaba la ministra de defensa y en el otro algún general emboscado y demasiado agradecido, de los que se pueden calificar como generales de “ronzal”. Como dicta el lema de los Ingenieros “todo es susceptible de perfeccionamiento”, de lo contrario, esta perra vida sería muy aburrida, incluso insufrible.

Grato y patriótico recuerdo es el contenido íntegro vertido en estos documentos por los militares retirados. El tiempo va incrementando el valor y la lealtad puestos de manifiesto en esas iniciativas.

Paciente lector, Vd. seguro que también se ha preguntado, ¿si España se ve abocada a una situación parecida  a la acaecida en Rusia en Febrero de 1917, se procederá a emitir una Orden como la del Ispolkom con la intención de neutralizar la acción defensiva que por mandato de la Constitución corresponde a las Fuerzas Armadas, o más bien está en la inteligencia de que esta hipotética circunstancia está resuelta de antemano, gracias a la previsión coordinada, en este caso, de la ministra del ramo y del presidente del gobierno con la cúpula de los Ejércitos?

Sinceramente, pienso que las dos opciones en absoluto se han contemplado y estudiado en la actualidad, la necesaria comunidad de ideas y de acción unitaria de las Fuerzas Armadas ante una situación de extrema gravedad permanece en el limbo de la negligencia y del espurio interés gubernamental.

Negligencia que no es admisible en las Fuerzas Armadas, y en su seno no debieran existir otros intereses que no sean los del cumplimiento estricto de las misiones constitucionales. De todo ello se infiere que esta honrosa y necesaria previsión de actuación conjunta y coordinada de todos sus miembros sería una labor que los mandos estarían obligados a concertar y ejecutar, teniendo siempre presente que la revolución es guerra (Lenin) y que precisa de la fuerza, de la violencia y de las bayonetas contra los cuerpos y de la mentira contra las almas.

Continuaré en la duda, de si de este gobierno de calaveras ha emanado alguna directiva de actuación de los Ejércitos contra la intención anunciada por los independentistas catalanes de volver a dar un nuevo golpe de Estado.