Según informa Ezia Giovanino en La Voce del Patriota, el Middle East Forum (Foro de Oriente Medio - MEF) publicaba el pasado 21 de diciembre informaciones que revelan que el gobierno qatarí está utilizando la ayuda “humanitaria” a gran escala para distribuir casi mil millones de dólares a organizaciones islamistas de todo el mundo. Unas actividades que ya fueron denunciadas en 2019 por Georges Malbrunot y Christian Chesnot en su libro “Qatar Papers”.

El conjunto de datos procesado y traducido por el Foro contiene casi 46.000 subvenciones concedidas por la Asociación Benéfica del Jeque Eid Bin Mohammad Al Thani, también conocida como Eid Charity. Los fondos se destinaron a 288 organizaciones islámicas entre 2004 y 2019, por un total de más de 770 millones de dólares. En los documentos oficiales del régimen qatarí, la Eid Charity se describe como una “organización semigubernamental”. Sus orígenes radicales nunca se pusieron en duda. La Fundación Carnegie para la Paz Internacional calificó a Eid Charity como “probablemente la mayor y más influyente organización de ayuda activista controlada por salafistas del mundo”. Su fundador, Abdulrahman al-Nuaimi, fue designado “terrorista global” (SDGT) por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en 2013 debido a sus estrechos vínculos con Al Qaeda.

A pesar de su historial, Eid Charity goza de buena reputación, especialmente entre las organizaciones internacionales y las ONG. En Yemen, Eid Charity parece haber donado casi 20 millones de dólares a organizaciones benéficas vinculadas a Al Qaeda, como Al Ihsan Charitable Society, Rahma Charity y Al Hikma Yemeni Charitable Society. Al Ihsan está dirigida por Abdullah Mohammed al-Yazidi, que fue miembro del Consejo Interior de Hadhrami de Al Qaeda en la Península Arábiga (AQAP). La Fundación Benéfica Rahma es una organización designada por Estados Unidos como organización terrorista, a la que el gobierno se refiere como “organización fachada de la AQAP”.

En los territorios palestinos, la Eid Charity distribuyó 3 millones de dólares al Comité qatarí para la Reconstrucción de la Franja de Gaza, que apoya públicamente a la Yihad Islámica Palestina. Y otros 5 millones de dólares a la Sociedad de Caridad Islámica de Hebrón, a la que la inteligencia alemana describe como “directamente vinculada a Hamás”. En Pakistán, la Sociedad de Beneficencia Eid ha concedido 830 subvenciones por un total de casi 11 millones de dólares a una organización que parece coincidir con el nombre y las ubicaciones de la Fundación Al-Furqan Welfare Trust, que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos considera “una importante dirección para el apoyo financiero y material de grupos terroristas y sus actividades en Pakistán y Afganistán, en algunos casos bajo la apariencia de labores humanitarias”. El Ministerio de Hacienda también señala que Al-Furqan “apoyó financieramente y de otro modo a organizaciones terroristas como Al-Qaeda, los talibanes y Lashkar-e-Tayyiba”.

En otras partes del mundo, desde Egipto hasta la India, desde África Oriental hasta Indonesia, entre los beneficiarios de los proyectos de caridad suelen figurar partidarios de los salafistas radicales. Incluso en Occidente, los islamistas se han beneficiado de la generosidad de Qatar. En el Reino Unido, la Eid Charity distribuyó 2 millones de dólares al Al Muntada Al Islami Trust, una asociación salafista vinculada al financista del ISIS Nabil al-Awadi.

En Francia, donó enormes sumas a importantes instituciones de la Hermandad Musulmana. En Suecia, la organización Eid Charity donó casi un millón de dólares a la mezquita Al-Rashideen, también conocida como la mezquita de Gävle. En 2014, el imán de la mezquita, Abu Raad, aplaudió al ISIS por capturar la ciudad iraquí de Mosul e incluso pidió a sus seguidores que apoyaran a la organización terrorista. Y en Estados Unidos, la organización Eid Charity canalizó algo menos de 100.000 dólares a través de Canadá al Centro Comunitario Musulmán de Colorado, una institución controlada por el clérigo salafista Karim Abu Zaid, un descarado apologista de los talibanes.

Aunque en el pasado ha habido numerosos indicios que vinculaban al régimen qatarí con la financiación del islamismo mundial, estos documentos descubiertos por el Middle East Forum son la prueba más completa hasta ahora. La base de datos es enorme y aún quedan decenas de miles de documentos por comprobar. Sin embargo, aunque sólo se trate de una pequeña parte del gasto total de Qatar en sus socios islamistas de todo el mundo, esta información recién descubierta muestra claramente que Qatar está a la cabeza de un nuevo eje islamista suní global.