El titular de una noticia referida a un hipotético pacto de legislatura entre PP y VOX en Castilla y León, publicada en su día por adelanteespana.com (09/03/2022), se mostraba explícito en lo que de entrada se presentaba como un entuerto de complicada solución: “El PP traza dos líneas rojas a Vox en C y L: cumplir el pacto contra la violencia de género y reforzar la educación en igualdad”.

              El PP -recoge el texto del citado artículo- plantea una serie de tareas ineludibles. Dos de ellas trazan sendas líneas rojas respecto de los postulados de Vox. La primera: “Cumplir íntegramente el Pacto de Estado contra la Violencia de Género para poner fin al gravísimo problema de la violencia que sufren las mujeres por el mero hecho de serlo”. Vox, al menos en teoría, no sólo rechaza este acuerdo, sino que ni siquiera reconoce la violencia machista y prefiere hablar de “violencia doméstica”. La segunda línea roja es la de la educación. El PP exige “reforzar la formación y la educación y combatir los estereotipos que afrontan las niñas desde temprana edad y que influyen en la elección de su ámbito de estudio”.

              No obstante, llegado el día de la formación de gobierno en Castilla y León (10/03/2022), Mañueco (PP) sacó a relucir sus grandes dotes de torero español y creó un capotazo que se conocerá como “mañuelina”, elegante y hermoso pase de capote con el que mantuvo intacto su discurso de preservar sus dos líneas rojas y a la par poder firmar con VOX una “Propuesta de un acuerdo base para la legislatura” cuyo primer eje de gobierno reza así: “Vigilar y defender la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos de Castilla y León”.

                 Este nuevo pase torero entra a formar parte del ruedo del feminismo nacional y de la historia de la tauromaquia en la que ahora embisten las feministas, toras ellas.

                 La “mañuelina” es ese pase torero de moda que ya ensayan los políticos del PP y de VOX. En esencia se trata de una estrategia aplaudible y ovacionable con sentidos olés encaminada a acallar con suma inteligencia y enorme sutileza el chillerío feminista que ve peligrar su pasta gansa y esos inolvidables años de holganza contando el cuento chino ese del género a los parroquianos del lugar.

                 Con su pase torero, la “mañuelina”, nuestro héroe del día, el gran Mañueco (PP), habiendo aprendido y ahora empleando las mismas dotes de manipulación mediática que viene utilizando el feminismo español a manos del PSOE, gestador y paridor de ese deforme engendro que son las políticas electoralistas de desigualdad extrema según sexo.

               Tan necesaria noticia, además oportuna y perfecta -que por cierto nos llenó de tanto gozo que nos hizo incluso poner en nuestra mesa de trabajo frente al portátil una copa de rioja y unas golosinas extremeñas con la que acompañar sendos sorbos de ese celestial licor español, anticipos de venideros y asegurados triunfos- llegó como agua de marzo de la mano de la mismísima prensa oficial del feminismo español, elpaís.com (11/03/2022), en un titular cuyo significado ciertamente cuenta con nuestra total admiración, reconocimiento y gratitud: “Mañueco se compromete a mantener la ley de violencia machista, que coexistirá con la nueva norma de violencia intrafamiliar”

               El presidente en funciones de Castilla y León,  Alfonso Fernández Mañueco (PP) -escribe elpais.com-, se ha enfrentado este viernes, apenas 24 horas después de suscribir un pacto de gobierno con su nuevo socio, Vox, a una catarata de preguntas sobre la controvertida ley de “violencia intrafamiliar” que forma parte de ese acuerdo.

               Mañueco ha evitado precisar el contenido de la norma, que equipara la violencia contra las mujeres con otras violencias “del ámbito del hogar”, pero se ha comprometido a mantener la actual ley de violencia machista (obsérvese cómo elpaís.com emplea machista en vez de género, cosas del periodismo subvencionado); ésta, ha dicho, “sigue vigente” y se “modernizará”, aunque tampoco ha detallado de qué modo.

              Según el presidente en funciones, dicha ley “seguirá existiendo”, a la vez que se elevará a rango de ley el “Plan contra la Violencia Intrafamiliar” que ya existía en la Comunidad desde 2019. “La apuesta es convertir ese plan en ley para dar una protección mayor para las personas que puedan sufrir violencia en el ámbito familiar, como mayores y niños”, ha dicho Mañueco, que insiste en que eso “en nada modifica” la ley vigente de violencia machista.

              El presidente ha reiterado que “lo importante son las políticas” que garanticen “la atención a todo tipo de víctimas y que nada tienen que ver con el menosprecio o minusvaloración de la violencia de género, sino que son complementarias”, ha aclarado Mañueco, tras la insistencia de los periodistas para que especificara qué iba a aportar la nueva legislación a la lucha contra la violencia machista.

               El presidente de Castilla y León en funciones se ha ratificado en declaraciones hechas durante la campaña electoral en las que aludió a sus hijas, su esposa y otras mujeres de su familia como garantía de que no daría “ni un paso atrás contra la violencia machista”.

              El pacto menciona también que el Ejecutivo regional defenderá una educación pública libre de “adoctrinamiento ideológico”.

              Muy astuto, pues, nos parece este Mañueco.

              ¡Bravo y bravo, torero Mañueco, ese es el camino!: Dejar tal cuál la LIVG 1/2004 y a un tiempo poner en práctica una Ley de Violencia Intrafamiliar que sea idéntica, copiada, calcada, pero que defienda a los menores (hijos e hijas), a los hombres, a ancianos e incapaces, esto es, a todos, todas y todes -que diría la menestra de Igualdad- las personas por igual, sin distinción de sexo o condición.

             Una Ley de Violencia Intrafamiliar que sea el constitucional reverso de su inconstitucional anverso, la LIVG 1/2004.